sábado, 29 de abril de 2017

La ley de Pareto

Creo que no podemos dejar de hacer aquello que recomendamos y ha llegado el momento de la reflexión. Hoy he entrado después de 'surfear' un poco por internet y con un nostálgico deseo minimalista he descubierto a Andrea y os he dejado su link a la izquierda. Es la Vloguer de Minimalistamente y sobre todo me ha encantado la paz que transmite y como ha pasado del coqueteo con el minimalismo a desarrollar una actitud hygge. Ella misma os lo contará y seguro que entenderéis a qué me refiero si me habéis seguido últimamente.

Reflexiono porque está siendo una sorpresa entrar en las estadisticas y ver como van iluminándose países. Hoy le damos la bienvenida a Rusia y estoy planteándome hacer algunos posts en inglés. También me he detenido a observar que entradas habían tenido más éxito. El número uno indiscutible lo tiene La teoría de la sabana, le sigue Cómo encontrar nuestro Ikigai´y Días torcidos y días retorcidos y después con poca diferencia Paradigmas educativos y Padres felices que consiguió figurar entre los recomendados de google, supongo que por las fechas.

No he hecho la enumeración gratuitamente, sino para constatar que de las 44 entradas publicadas, 5 recogen el mayor número de entradas. El principio de Pareto también conocida como ley de 80/20, viene a decir cosas como que el 20% de la población tiene el 80 % de la riqueza y el 80 % se reparte el otro 20%, que  solo un 20% de las personas que forman nuestro entorno nos proveen del 80% de atención y cariño. 

Pero como este blog no nació con fines lucrativos no voy a hacer estudios de mercadotecnia para reducir los temas a lo que los lectores buscan, porque como se puede observar a todos nos interesa todo en algún momento de nuestra vida.

Pero sí que hay que reflexionar conjuntamente, cómo podemos aplicar esto a aquellas cosas que hacemos y que no nos producen satisfacción, porque están ocupando un 80 por ciento de nuestro tiempo para solo recoger un 20 por ciento de beneficio. 

La ley me parece interesante porque puede ayudar a revertir procesos que ocupan nuestro tiempo para que al final, mejorados y reducidos hasta convertirlos en un 20% muy provechoso, nos rindan 80%. ¿Utopía? no, ese es el verdadero espíritu del hygge.

miércoles, 26 de abril de 2017

De lo pro a la circularidad.

When your dreams come true se llama Lego. Nosotros tuvimos el Tente, que en su origen, era muy similar, pero sin personajes. Una caja con pocas fichas y un juego de ruedas y las tardes pasaban volando.

Las tardes de los Daneses están llenas de retos Lego y momentos de creatividad y esto me lleva a una reflexión sobre las aristas pro y los circulares. Sí, ya se que no parece tener mucho sentido, pero todo sucedió así.

El almacen central de Lego en Copenhage ofrece la posibilidad de comprar piezas a gusto que se albergan en dos paneles en la pared. Para contenerlas hay como unos botes de refresco-grande y ahí es donde empieza la diferencia. Pero es una diferencia adquirida. Observé que mi hijo estaba montando lo que quería llevarse, pero no cabía en los botes, y a mayor número de botes, mayor precio. Nosotros aplicamos la lógica de llenarlos con piezas medianas y rellenarlos con piezas diminutas, que una vez en casa no tienen mucha utilidad-bueno, los niños le encuentran utilidad a todo- decisión tomada después de dos horas esperando en la tienda mientras elegían montaban y desmontaban.

Tuve tiempo de hablar con un dependiente sobre el estudio del inglés, y una dependienta catalana me contó la historia de su llegada a Malmo con su novio. Y a observar. Había una hica japonesa de unos 20 años montando una maqueta diminuta y perfeccionista. Montaba, provaba, cambiaba colores y formas. Cuando consideró que ya tenía lo que quería los medio desmontó y buscó la forma de que hiciera falta un solo bote, muy IKEA en el procedimiento. Luego completó con piezas que había dejado al lado, las otras opciones. Y no era la única que procedía así. Mi hijo había copiado el proceder del entorno, pero las prisas hicieron que acabásemos llevándonos piezas sin ton ni son. La otra tarde empecé a construir algo y para mi sorpresa, no podía hacer nada con sentido, pero eso me pasa a mi, que según mis hijos y la nomenclatura Minecraf, soy circular. Ellos fabrican unas naves y seres fantásticos muy simpáticos con antenas, ojos y luces.

Moraleja, Lego y ahora Minecraf permiten crear mundos de fantasía en lo vivo y en lo virtual que nunca estará al alcance de los que somos circulares o peor aún, esféricos. Alguna vez  el tiempo no me importaba, con poco hacía un mundo y la creatividad tenía aristas. ¿En qué momento de la vida nos hacemos circulares? ¿Tiene que ver con la edad, con la cultura, con el dinero? 

lunes, 24 de abril de 2017

El arte de observar desde fuera

Vaya tela con los Hygge. Atresmedia se ha marcado una serie-docu-blog que muestra a una pareja buscando la esencia hygge por Dinamarca. Según ellos para ser más felices. Creo que, como dicen al principio, no saben bien lo que es hygge, y no se si acabaran por entenderlo. Es como cuando un danés explica su visión de`salir de marcha'.

Hay muchos decálogos de felicidad pero la felicidad no es ni se conquista, es como la fe, un don, en el caso de la felicidad es una actitud que se tiene o no. El hygge es una actitud. Pero lo que en ningún caso puede pretender nadie es importar un modo de vida. Creo que se trata más de coger la esencia y vivirla desde la propia experiencia. 

La esencia hygge es la de vivir pero siendo capaz de detenerte a observar desde fuera cómo es el momento que estás viviendo. Cuando se convierte en algo natural eso es hygge. 

España proporciona mucho hygge a los daneses que tienen varios vuelos directos con la península Ibérica. Ellos vienen con la actitud de observar y conservar esos 'momentos' para compartirlos en las charlas de las interminables veladas invernales, algo similar a nuestras sobremesas dominicales. Observa desde fuera ese momento que has compartido con la familia o los amigos y ya tienes hygge. No hace falta ir a Dinamarca, que por otro lado es un país lleno de contrastes y que me encanta, para que tu día sea hyggelig. 

Creo que lo que me ha molestado es que se han 'cachondeado' de una actitud que se cuida mucho en un país con un alto nivel de suicidios y que se fomenta para ayudar a afrontar los momentos de depresión invernal. Os recuerdo que Facundo Cabral hablaba de que el deprimido está distraido, hygge es ese mindfulness que invita a ser cosciente de los momentos.
Pero es mi opinión. Sacad vosotros la vuestra. 




















miércoles, 19 de abril de 2017

El peligro de los deberes.

La polémica está servida, deberes sí o no. Hace años, cuando se planteó el sistema de estudios al estilo prusiano, de inmovilidad y disciplina, se pretendía crear trabajadores que resistiesen largas horas de trabajo en las cadenas de producción de las florecientes fábricas burguesas. Os recomiendo ver una película que agita las conciencias "La educación prohibida". Es larga, así que si no podéis verla de un tirón, en un par de veces, pero hay que verla entera.
IKEA se ha plantado, desde su perspectiva nórdica y ha dicho que menos deberes y más cenología...¿Pero están los padres dispuestos a hacer los deberes de forma significativa como plantea el anuncio?
Los profesores que defienden los deberes, creen que con ellos se repasan contenidos. Mi hijo dice que si el profe explica y bien los deberes son innecesarios. Posiblemente tiene razón. 
Es muy difícil acabar con años de tradición y con paradigmas que, para nuestra sorpresa, a veces son exigidos por los mismos padres, que de esa forma tienen ocupados a sus hijos un par de horas, sobre todo en tiempo vacacional.
Pero hay un peligro que nadie ha señalado, algo que se le ha escapado a los detractores de los deberes, algo que nos devuelve a la educación prusiana de adiestrar para...¿Para qué? Para llevarte trabajo a casa, para no protestar cuando tu dedicación en la oficina continúa en el hogar, para contestar los e-mails o wasaps del trabajo tan pronto llegan aunque sean- y perdona- a las once de la nocheº. ¿No han sido suficientes las 8 o más horas de trabajo que has dedicado a la empresa?. 
En las sociedades nórdicas, dedicar más tiempo que el contratado a trabajar denota a un trepa, está mal visto no hacer conciliación familiar. En la sociedad estadounidense llevarse el trabajo a la cama es visible en las películas cuando estamos ante alguien abriéndose paso. Elija cada cual su modelo. A mi las vacaciones me dan espacios de reflexión. Puede que sea más costoso pero se acabaron los deberes. No voy a renunciar a dar técnicas de estudio, es más, voy a favorecer que las creen ellos mismos para que el tiempo de  'oficina' sea lo más productivo posible y que a casa se lleven curiosidad por conocer y aficción por la lectura. Pero si queremos que la educación sea más significativa, deberá significar algo para los profes también, y esta no quiere llevarse trabajo a casa porque su mayor ambición en la vida es poder disfrutar de las pequeñas cosas como aprender y leer.  (no incluyo a la familia prque para mi no es cosa y es muy grande, lo más). Mucho hygge chicos.

miércoles, 5 de abril de 2017

¿Aprender despacio o proyectar deprisa?

Hacía tiempo que no pasaba por aquí, pero necesitaba recargar pilas. ¿Cómo? Sí, lo del chocolate caliente, la manta y la chimenea está muy bien, pero me encanta estudiar, aprender, y me he embarcado en un proyecto que me ha sorprendido. Pero el problema es la velocidad. Sabía que el mundo de la informática y de las redes va muy deprisa, pero creo que hasta ahora no he sabido cuánto. 
Para poder poner en marcha el curso y situarme dentro de él he tenido que darme de alta o 'realtarme' en todas las redes sociales. Solo existes si estás activo y para mantener activos todos los frentes necesitas un grado de implicación solo al alcance de unos pocos privilegiados. Yo se a lo que he renunciado temporalmente para estar en el curso, pero no se si estoy dispuesta a  una renuncia prolongada, ni de esa dimensión o grado de exigencia. 
Sigo creyendo que vivir hygge requiere una alta dosis de tiempo para la reflexión, de horas 'perdidas' en discusiones que no lleven a ninguna parte, en proyectos a largo plazo, consensuados, amados e interiorizados.
La propuesta va en una dirección de exprimir la creatividad rápidamente, ser los primeros, los que antes generen una idea, atraer adeptos y arrastrar hacia lo que se cree y se crea sin tiempo para ver con quién. 
El tú a tú global frente al tú a tú aquí y ahora. Sinceramente no me gusta la idea. Ha sido una experiencia excitante, estresante, `pero me ha hecho plantearme de nuevo la importancia de las pequeñas cosas frente a la vorágine de la absolutidad inmediata.
Vuelvo a mi estudio personal, a la lectura que me han recomendado de un autor de 27 años y a escribir estos posts que realmente son hyggelig. Ah, ya he conseguido descosificar el armario y aunque no sea muy Marie Kondo, una buena cajonera de plástico me ha devuelto la prespectiva y la accesibilidad al espacio. Os lo cuento otro día, hay una tumbona esperándome al sol...y una lavadora diciendo que ya ha acabado.

martes, 21 de marzo de 2017

Emocionorio poético

Hay situaciones que me desbordan, como a muchas personas. Apenas tengo tiempo para dedicarlo a cuidar mi salud, para la conciliación familiar y para dedicarme a aprender, algo que me incrementa las endorfinas casi tanto como un chocolate caliente que me sobrepasa perder ese tiempo, dejando a parte el dinero, en que me digan lo que tengo que hacer cuando ya lo he hecho y siempre he escuchado la misma palabra, no.

El poder del no es muy singular. Para un psicólogo es una prueba de asertividad, y de que se gestiona de forma correcta. Para un pedagogo es el momento en que el hijo se separa de la madre y se erige en un ser independiente. Para un hijo es el límite necesario. 

Un no es afrontable, dos sientan la base de un tercero, el cuarto ya hace pared. Un día miras al otro lado de la pared y alguien te dice: ¿Por qué no abres una ventana? Nadie te va a pedir una puerta cuando te la han cerrado tantas veces en los morros, porque tú estás fuera, afortunadamente, y no respirando el aire enrarecido. 

He recibido muchos noes, pero hay uno que se me atraviesa particularmente que es el que no se dice, ese que queda en el aire y que es más un ¿Qué me cuentas? o ¿Tú de qué vas? que un no. Sí, el del ninguneo. Ese despierta emociones muy difíciles de gestionar. 

Yo no voy a dejarlo en el aire. No al intrusismo profesional. No a la invitación encubierta. No a exigir ahora lo que en su momento se ofreció. 

La palabra es un arma cargada de futuro...* y hay que ir con cuidado con aquellos que esgrimen las palabras sin licencia de armas. Hay fábulas que ya nos advierten sobre el particular. Así que si quieres ser hygge, esta noche puedes hacer una pequeña reflexión sobre aquellas cosas que no estas dispuesto a hacer ni a que te hagan. Yo me voy a por un chocolate caliente y hoy en el día de la poesía voy a leer al maestro o quien sabe, tal vez me visite la musa.

Hay cinco enigmas
en el arco de tu voz...(en A Question of Balance USA National Library MJ Solís)
 
*Gabriel Celaya

miércoles, 8 de marzo de 2017

Temblando

Está a punto de acabarse el día de la mujer y no puede ser sin una reflexión. Las cosas han cambiado y uno de mis principales temores se ha cumplido. 

Las mujeres no hemos conseguido todas nuestras reivindicaciones y eso era previsible. Es muy difícil cambiar paradigmas milenarios en unas décadas, y no está siendo tan exponencial como el efecto de las nuevas tecnologías. Antes, para estar in, sólo tenías que estar en Facebook y ahora no eres nadie si no has subido un prezi al blog, una foto a Instagram y te has tmbleado un poco.

Pero volviendo a mi temor. Las mujeres estamos copiando algunas de las cosas que les echábamos en cara a los hombres en su momento, y creo que no debería ser así. Nosotras siempre hemos sabido hacer las cosas bien a nuestra manera, solo necesitábamos que se les diera la misma importancia. No se trataba de darle la vuelta a los roles, sino de que ambos tuviesen un peso equitativo. No se trataba de número o género sino de capacidades medidas con el mismo rasero.

Pero al igual que las mujeres eran despedidas por sus jefes cuando se quedaban embarazadas, hoy hay mujeres que penalizan a sus empleados por hacerse cargo de sus hijos, de acompañarlos al médico, de salir en punto para ir a recogerlos. Hay jefes que permiten a sus empleados ausentarse para ver un partido de tenis, pero no deja a otro asistir al festival de su hijo en el colegio. Creo que tal vez ha llegado el momento de cambiar este día y llamarlo el día de la equidad o de la conciliación familiar. 

Si la pareja comparte tiempo con los hijos ellos aprenderán que es lo realmente prioritario, y no es la lucha por ver quién es más fuerte sino por ver quién es más comprensivo con las necesidades de los demás. 

sábado, 4 de marzo de 2017

La insoportable levedad del 'wasap'

Hubo una vez un tiempo en que te pedían el teléfono y sólo les dabas el número, y cuando te casabas te hacías tarjetas con el número de tu nueva vivienda. Si te ibas de vacaciones eras tú el que llamaba y si querías estar ilocalizable, pues no llamabas. Si era urgentísimo, te buscaba la policía. 

Luego llegó la portabilidad. Para no gastar hacías perdidas, pero quedabas desde el fijo, y nunca había suficiente cobertura. Era relativamente fácil seguir ilocalizable.

El problema llegó con wasap... Ha salido porque ya no está el reloj, no le llega porque solo hay un signo, ¿Dónde estará que no tiene cobertura?¿O será que me ha bloqueado?. Le ha entrado porque hay 2 signos. ¿por qué no contesta? Seguro que lo ha visto por el notificador y me está ignorando... ahora le llamo. 
Te suena, y el problema es que tu acabas de trabajar a las 3 pero te están entrando mensajes del trabajo hasta las tantas. Tú que no quieres que se les olvide que mañana no estás envías uno a media noche. Te llevas el trabajo a casa y sigues enviando wasaps a los clientes. ¿Has experimentado una caída de wasap? Avisad los que no váis a venir. Mensaje de voz: Que como lo que tengo que decir es muy largo, mañana recordad... Ese día que te quedas sin batería y a las siete de la mañana te encuentras con dos wasaps de: Tengo algo que contarte... Hoy no estoy disponible.

El wasap se ha convertido en la respuesta inmediata a nuestras angustias pero en el generador de inumerables tormentos. Creo que, con urgencia, la nueva asignatura se debería llamar: Cómo usar wasap y no morir en el intento, o no matar en el intento; Cómo no usar wasap; Educación cívica para wasap,  En los nuevos contratos deberá figurar: Jornada laboral de 8 a 3 y wasap hasta las 5. 

miércoles, 1 de marzo de 2017

Ser o no ser Mindfulness ¿Qué pasa Willy?

Cuando tienes un día 'retorcido'   es difícil parar. La tensión aumenta, los latidos en la cabeza, las somatizaciones. Con un buen entrenamiento en resiliencia sobrevives para comprobar cómo, solo tú, le das importancia a las cosas y aquellos que han provocado la reacción nuclear pasan página delante de la play o haciendo paddle.
Los decálogos sobre hygge señalan como primer paso el saborear los pequeños momentos, pero para apreciar la belleza, para parar a contemplar una puesta de sol, para disfrutar del aroma de una buena taza de café hay que hacer un ejercicio de mindfulness.
Ser plenamente conscientes de lo que estamos haciendo en cada momento supone un entrenamiento en la conciencia plena. Las prisas y el estrés cada vez entorpecen más este entrenamiento, hasta tal punto, que hemos aprendido antes a ser resilientes para soportar ese tipo de vida que a hacer slowdown y ralentizar la marcha. La resiliencia no es negativa, todo lo contrario, si se utiliza como competencia adaptativa, pero tampoco puede servir de escusa para que podamos empezar un proceso de ralentizar nuestras respuestas para disfrutar el momento y ser más conscientes.
'Pero es forzoso que nos detenga el considerar' ¿Qué pasa, Willy*, cuándo eres plenamente consciente de las bobadas que te estropean el día, de lo plenamente insatisfecho que te sientes, de las ganas que tienes de darle la vuelta al calcetín? Si, hoy es otro día de 'que te den hygge'. Pero sin estos días retorcidos, sería imposible poder apreciar los otros. Hoy ya es el tercer día de una semana 'horribilis' que pasará y se que si la vivo mindfulness puede que la próxima vez consiga mejorar alguna de las somatizaciones. De momento tanta atención me está agotando y a las diez ya estoy durmiendo.
La psicóloga  Sonja Lyubomirsky constató que cuando se invitaba a sujetos a ser más conscientes de sus actos y a saborear los pequeños momentos que nos ofrece cada día mejoraba la sensación de felicidad y los estados de depresión. Pero es que hoy me han tirado al suelo la taza de chocolate. Definitivamente hoy también me voy a dormir ya y que mañana sea otro hygge.
*Del monólogo de Hamlet Ser o no ser"

viernes, 24 de febrero de 2017

La teoría de la sabana o la teoría de la polémica.

En esta búsqueda de la felicidad he encontrado una teoría que levanta ampollas, y más si la sueltas a bocajarro y sin más explicación. Se denomina 'la teoría de la sabana'.

Explica que los primeros homínidos aparecieron en África y se desarrollaron de forma tribal en la sabana. Crearon vínculos familiares de protección y supervivencia, conquistando amplios espacios y viviendo de su trabajo diario. Hoy en día serían aquellas personas que experimentan mayor felicidad en contacto con la naturaleza y fuera de las ciudades y establecen relaciones familiares de amplio espectro y muy estrechas como sus familiares. 

La finalidad de la teoría es explicar por qué hay quien prefiere  la ciudad y encuentra la felicidad en  tener pocas relaciones con amigos o familia y aquí es donde nace lo desafortunado de la teoría. Presupone una inteligencia alta a los últimos y media a los primeros.
 
No creo que sea una cuestión de inteligencia sino de inquietud creativa. Hay personas que sueñan con dejar la ciudad y dedicarse a cuidar 'viñas', pero que tienen 'espíritu emprendedor, viven y disfrutan la ciudad y su círculo de relación es bastante estrecho. Estarían en el campo una semana y a la siguiente viendo la forma de crear una bodega y comerciar. Hay quien ha dejado el mundanal ruido como Gaucho Zen y ha acabado convirtiéndose en vlogger. Uno de los pastores de ovejas más enamorados de su trabajo ya ha publicado tres libros de poemas (Adrian Pérez 'Pastoreando Versos').  Y el crear relaciones familiares amplias depende más de como se es que de lo inteligente que seas.

Hoy he hecho uso de esta teoría y he observado tantas reacciones como personas habían y he vuelto a recordar mi poema favorito de Machado:

Parque Nacional de Montfragüe.
Poned sobre los campos
un carbonero, un sabio y un poeta.
Veréis cómo el poeta admira y calla,
El sabio mira y piensa...
Seguramente, el carbonero busca
las moras o las setas.
Llevadlos al teatro
y solo el carbonero no bosteza.
Quien prefiere lo vivo a lo pintado
es el hombre que piensa, canta o sueña.
El carbonero tiene
llena de fantasías la cabeza.


Había de los tres escuchando. A mi me gustaría ser como el carbonero pero creo que me ha tocado ser quien escribió la obra.... el sabio y el poeta bostezaron....pero los niños  son como el carbonero .... por eso me gusta seguir 'escribiendo'. 





 

miércoles, 22 de febrero de 2017

Hygge, cien por cien holón.

Balneario de Prats, Malavella
Hoy me ha dado por investigar sobre el holismo porque siento como todo mi cuerpo colapsa y cuando se me olvida tomarme algún medicamento se que me estoy tomando demasiados. Entonces es cuando echamos de menos un médico como House, no por lo prepotentes, que de esos hay en todas las profesiones, sino por su capacidad de ver el todo y no la parte del sujeto que tiene delante y proporcionarle una solución.
 
El racionalismo se manifestó como impulsor del desarrollo humano a través de la ciencia. Una ciencia que para ser más exhaustiva comenzó a fragmentar sus saberes en pos de mayor conocimiento de menos materia. Tal fragmentación puede ser la responsable que durante décadas el ser humano haya sido tratado por la  medicina de forma tan estructurada que un especialista podía recetar medicinas que mejoraran un aspecto de la salud al tiempo que empeoraban otras.
 
No podemos afirmar que lo que hace House  sea holismo pero si una aproximación que dista de ser la forma en cómo la medicina actual nos trata, mandándonos de un especialista a otro e incrementando nuestra impotencia y ansiedad hasta límites traumáticos. En circunstancias normales debería tomarme cuatro pastillas diarias, pero me he quedado con una, y no es la que menos cuesta de tragar.

El holismo supera el fragmentalismo, considera el universo y sus componentes interactuando entre sí. El ser humano es como ese universo que interactúa con el entorno y que a un tiempo es un sistema de interactuaciones entre su campo físico, intelectual, emocional y espiritual.

Tú, yo, nosotros somos un sistema-holón. Somos seres físico-moleculares,  seres biológicos,  seres emocionales,  seres lógico-cognitivo-pensantes,  seres espirituales. Cada dimensión estudiada de forma separada para poder explicar mejor a la unidad que es el ser humano. Somos actualidad, historia y tradición. Y no podemos dejar de lado que además somos sociales e interactuamos, influimos y somos influidos por otros sistemas-holón.
 
Así que, si perseguimos una receta de felicidad, lo primero que debería incluir es todos los ingredientes que conforman al ser humano.

martes, 21 de febrero de 2017

Educar en el bienestar psicológico.

El hygge habla de disfrutar de las pequeñas cosas, de encontrar el bienestar en unas galletas y café compartidas con buenos amigos junto a un fuego cálido o bajo la luz de unas velas. Pero detrás de ese momento en que abrimos nuestro espacio privado o compartimos nuestro tiempo hay  bienestar psicológico que tiene en cuenta seis dimensiones, autoaceptación, relaciones, metas, crecimiento personal, autonomía y el dominio del entorno, dimensiones que se entrelazan conformando una actitud vital no despreciable.
Si tuviésemos una alta autoaceptación nos sentiríamos más seguros, al ganar en seguridad no tendríamos dificultad en establecer relaciones positivas y  no aceptaríamos relaciones negativas como solución a una soledad no elegida. Si estuviéramos seguros podríamos lanzarnos en pos de un propósito, marcarnos metas, sentir que vamos hacia alguna parte y dedicar tiempo al crecimiento personal sin temer el juicio para continuar teniendo un buen concepto de nosotros mismos y rodearnos de personas que nos ayudarían a crecer en la dirección en que en cada momento pensamos mejor para nuestras circunstancias. Nos alejaría de la monotonía y el aburrimiento, nos llevaría a explorar y desarrollar nuestro potencial. Así llegaríamos a poder elegir por nosotros mismos, tomar nuestras decisiones, nos autoafirmaríamos, mantendríamos nuestra independencia y nuestras convicciones. Saber decir que no a la presión social y ser capaz de establecer prioridades. En último lugar pero no lo último es el dominio del entorno para ser capaz de manejar las exigencias-resiliencia- y las oportunidades-supervivencia. Y es aquí donde aparece el hygge ambiental, cuando somos capaces de escoger entornos que encajen con nuestras necesidades personales y valores.
Nadie quiere sentirse inseguro, aceptando compañías que nos someten a su voluntad sin dejarnos espacio para crecer y desarrollar ideas propias, haciéndonos dependientes económica y/o emocionalmente. Nos hacemos volubles a las exigencias laborales o sociales por temor a perder el espejismo de seguridad que nos ofrece lo material, nos incapacita para priorizar y dejamos de tener  control o perspectiva sobre las oportunidades siempre dispuestos a aceptar las ideas de los demás como más válidas que las nuestras, sin capacidad para manejarnos con los problemas del día a día, con miedo a cambiar  el entorno o establecer prioridades.
Educar con perspectiva al bienestar psicológico es enriquecedor para el educando y para el educador. Es fácil saber dónde queremos estar, cómo nos queremos sentir, qué emociones queremos que predominen en nuestro día a día. Y es frente al positivismo que vive la comunidad americana o parte de la europea, que aparece la equilibrada japonesa, donde la felicidad se establece en base a un equilibrio de emociones positivas y negativas porque, en definitiva, nos conforman las dos y es más saludable aprender a vivir con ambas que tratar de someter siempre unas a otras o lo que es peor ocultarlas. 
Así que mientras nos tomamos algo caliente bajo la manta y mientras vemos un programa de encogimiento neuronal, dejamos que fluya el hygge y nos lleve a esa sensación de bienestar que acuna la sobrecarga emocional del día a día.

lunes, 20 de febrero de 2017

Lagom no es hygge.

Dicen los expertos en nuevas tendencias que  ahora el mantra es lagom. Pero un mantra no hace yoga, solo es una parte, y un nuevo término no hace una nueva filosofía. Los suecos, mis vikingos favoritos, contratacan el hygge con su " JUSTA MEDIDA" para contrarrestar la felicidad danesa a fuerza de apretarse el cinturón. Se han zampado de un bocado y sin digerir el Ri y el Dan de los que hablábamos y han decidido no comprar ni en IKEA, a menos que sea in extremis.

El planteamiento es más propio de una avaricia aprendida que el de una orden monacal austera, pero se aproxima a un entrenamiento vital en dejar de lado las pequeñas cosas, no salir de casa ni compartir una caña con los amigos, mantener bajo el termostato y planificar el gasto para dejar de lado lo superfluo. No, definitivamente no es una filosofía de vida.  Para nuestra forma de entender las cosas se aproxima más a la no vida, y no estamos dispuestos a mandar al hygge por el lagon o lo que parece lo mismo, el placer de disfrutar las pequeñas cosas cambiarlo por el placer 'de  deshacerse' de las pequeñas cosas. En absoluto puede considerarse una filosofía que pueda compararse, como alguien pretende, al Feng Shui o al hygge.

Si los suecos pueden presumir de una filosofía está más relacionada con el efecto ikeizante y la repercusión que ha tenido en nuestros hogares y en nuestro estilo de vida. Familia con los bolsillos llenos de lápices a la búsqueda del mueble multifuncional, haciendo cola infinita para comer el menú, y cola para salir en hora punta de la caja. Domingo desplegando el Lego gigante para acabar orgulloso del mueble que, si has montado según el esquema-alemán-, encajará a la perfección y si al estilo español-posiblemente también pero quizá te encuentres con alguna pieza que no está en su sitio.

Sigue pendiente el sha en el armario pero estos nuevos términos me han detenido el chi. Mañana ya fluirá todo y podré reírme del lagon. Hoy chimenea y libro nuevo.



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Mañana tirar sha, sha, sha

viernes, 17 de febrero de 2017

Mañana a tirar Sha, Sha, Sha

Todos parecen conocer el método de Marie Kondo para conseguir la felicidad a través del orden pero yo os voy a presentar a Hideko Yamashita. Esta autora propone una filosofía que se basa en los principios hygge: la sencillez material y la profundidad espiritual y que nos devuelve otra vez a esa idea de lo bien que se sienten los japoneses en Dinamarca- y lo bien que se tienen aprendido que como no son miembros de la comunidad económica europea tienen derecho a que se les devuelvan los impuestos antes de abandonar el país, así que ya van con tiempo al aeropuerto porque la cola es larguísima (por si no lo sabíais un 25 % de IVA )
 
Volviendo al libro de Yamashita,  se llama  'Dan-sha-ri': Ordena tu vida. El Dan-sha-ri se puede defi-nir como un estado de libertad y ligereza sin apego por las cosas (ri) al que llegamos tras pasar por el Dan (cerrar el paso) y practicar el sha (tirar).
 
Yo lo he reinterpretado y sabiendo que en yoga el Dahn es el que nos enseña a valorar nuestra vida y a liberarnos de los apegos, porque Dahn es la  energía vital, y yoga significa unión al ponerlas juntas hacen referencia a la unión del cuerpo y la mente a través de ejercicios corporales, de respiración y de concentración. Al desapegarnos de las cosas y deshacernos de ellas, conscientes de su inutilidad, dejamos fluir el Chi, la energía, y esta nos recarga, nos revitaliza. No es así exactamente como lo define Yamashita, pero yo me quedo con lo que me gusta. Así,  a medida que vamos siendo conscientes -¿mindfulness?- de lo que nos rodea, también nos conocernos mejor a nosotros mismos, nos entendemos mejor y generamos buen humor.
 
Con buen humor podemos hacer frente a ese "cajón de sastre" donde cabe todo y que acaba siendo un "cajón desastre" donde vamos dejando todos nuestros miedos y por si acasos y generamos pesos inútiles.
 
Si con esta no puedo con el armario...