domingo, 25 de marzo de 2018

Ahora le llaman lettering

La sociedad no deja de sorprenderme por la capacidad de demostrar la inutilidad de los métodos de aprendizaje tradicionales, al tiempo que los reconvierte en actividades de tiempo libre con un término inglés muy cool y acaba convirtiéndose en tendencia entre blogs y vloggers.

Recuerdo con nostalgia unas libretas de pauta que fueron poniéndo corsé a mi letra hasta reducirla al papel milimetrado que me ha encantado siempre. Hoy es ridículo pensar que un profesor ponga caligrafía y sin embargo los canales de lettering tienen miles de seguidores.  Además hay terapias de caligrafía china y unos rotu-pinceles que son increíbles. 

A mi me enseñaron a bordar, a hacer punto, a pintar y a hablar francés. Ahora hacen patchwork, creativearts y coaching in languages. Mirándolo bien no parece tan machista la educación recibida.

Mi té ya no es una infusión, mi madalena es una cupcake, la televisión se llama smart... Estoy pensando en un minidiccionario de términos nuevos o será mejor llamarle ... Mientras reflexiono cómo, hygge para todos. 



martes, 20 de marzo de 2018

Estuvimos allí: Pelegrina

Hubo una sintonía en nuestra infancia que nos acompañará siempre, la del Hombre y la Tierra. Una voz muy imitada con un timbre inconfundible, la de Félix Rodríguez de la Fuente. Como un médico, cazador en su tiempo libre, descubre una zona que le llama tanto la atención que le lleva a cambiar de vida.   Hace unos días hubiera celebrado 90 años.
 De su confortable casa al campamento base desde donde filmará lo más importante de la fauna ibérica en el pueblo de Pelegrina, a un tiro de piedra del impresionante Castillo de Sigüenza. El pueblo es pequeño y una  cuesta  te lleva al cauce del Río Dulce. Allí anidan buen número de rapaces. Si vas a finales de agosto, comerás moras en el recorrido.


Como siempre en nuestros viajes, hay una anécdota especial y que marcó que el recorrido lo hiciéramos deprisa. Unos días antes se había escapado una pantera de uno de esos pocos circos que todavía llevan animales. Su rastro se perdía en el Parque. Ella podía estar observándonos, pero nosotros a ella no la podríamos ver -así nos lo aseguró la encargada del centro de interpretación- una chica encantadora.

Una excursión para una mañana y luego, pasando por las salinas de Imon, a Atienza a comer  disfrutando de la simplicidad de Castilla-La Mancha y añadiendo otro parque natural al pasaporte.


domingo, 18 de marzo de 2018

La esperanza es lo último que quedó en la caja de Pandora.

Cuenta la leyenda que cuando se abrió el ánfora de Pandora -que no caja- salieron todos los males pero Pandora la cerró antes de que saliera la esperanza, de ahí que se diga que la esperanza es lo último que se pierde. Y si lo dejas en este punto uno piensa que la esperanza es hasta buena, hasta que a uno le da por pensar por qué estaba en el ánfora de los males y no en el de los bienes.

La esperanza invita a la inactividad, a dejar pasar el tiempo mientras los problemas se solucionan solos. Podríamos considerarlo el mejor de los males porque no salió a que le diera el aire, y es lo que pasa cuando alguien te dice 'ten esperanza'. Deberían decir, 'lucha', 'confía en la providencia' En la providencia creyeron San Francisco,  la madre Teresa y Vicente Ferrer. Ellos no esperaron, confiaron y siguieron adelante luchando con lo poco que tenían y no por ellos, sino para ayudar a los demás. 

Así que no vayamos por el mundo abriendo cajas de Pandora para luego decir, hay que tener esperanza, y la próxima vez que queramos dar ánimos que sean del estilo, te ayudaré a cerrar la caja, lucharemos y confiaremos en el poder de la atracción, o la providencia o ese conjunto de energía que se confabula para ayudarnos a seguir hacia adelante y conquistar nuestras metas.

Nunca te quedes cómodo, sal de tu zona de confort y mucho hygge, cuando la jornada acabe manta, taza de café, calcetines de lana frente a la chimenea y mucho amor.





martes, 13 de marzo de 2018

Gargantua o el estrés de ser digerido.

Cuando estuvimos en Vitoria por las fiestas de la Blanca,   preguntamos sobre la conveniencia de llevar a los niños a la bajada del celedon y nos dijeron que mejor por la tele, pero que podíamos acercarnos al parque y allí había actividades para niños que les gustarían como Gargantua. 
Desde la perspectiva de un adulto nos pareció muy divertido pero a mis hijos lo de ser tragados por un señor y acabar saliéndole por el ...  les pareció, cuanto menos, inquietante. Y no contentos con la experiencia,  nos pilló en Alicante "el embarazo",  la replica del interior de una mujer embarazada. Fuimos tragados y, esta vez en familia, experimentamos los ácidos del estómago, la respiración y el doble latido. El simulacro de contracciones y la expulsión del feto. Creo que tampoco les emocionó. 

Entonces uno se pregunta que si hay cosas que se ocultan a la vista, será por algo. 
Hay demasiadas situaciones en la vida que nos tragan, que nos agobian, que oscurecen nuestro día a día, para reproducirlas aunque sea por diversión o con finalidad didáctica. 
Hygge y al aire libre. Descarguemos las tensiones sanamente y que no te trague Gargantua. 

martes, 6 de marzo de 2018

Mujer, derecho a decidir, sí... Pero ¿qué apoyo reciben?

No se si os está pasando algo parecido, pero creo que 'están' consiguiendo que se acabe estando indignado hasta por el hecho de ser mujer. Los sindicatos, mayoritariamente dirigidos por mujeres-ironía- pidiendo que vayamos a la huelga para reclamar un sueldo igual al de los hombres. ¿Por qué no igual de digno para ambos-hombres y mujeres? Y ya que estamos igual si eres joven, de mediana edad, en riesgo de ser invisible o jubilado. Los 'otros' o mejor 'la otra' dice que una huelga a la japonesa, ella que también pertenece a una clase dirigida mayoritariamente por mujeres 'ironía bis'.

La mujer que ha pasado de parir y cuidar de la cueva a asumir los roles masculinos de traer la caza, también, ganándose con ello el derecho a la independencia y a manifestar su opinión, hoy se ve privada de un derecho que para mi es primordial, el primero que marca la diferencia entre ser un niño o ser adulto, y del que ya hablé en su momento. Derecho a decidir.íTú ¿Decides o decides?

¿Cómo va a poder decidir libremente una mujer el día 8 si hace o no hace huelga , si se manifiesta o se calla si haga lo que haga va a salir perdiendo. Con la primera opción el jornal, y hay casas donde 'ella' es la que paga la hipoteca. Si es que 'no' el resto de compañeras que asumen papel de heroínas- bien pagadas- las mirarán por encima del hombro. Y las medias tintas vienen a ser un derecho al pataleo que nos deja peor que otra cosa.

¿Y tú que vas a hacer? Me han preguntado, ¿Nos harás la comida?-huelga decir quién ha sido. Yo voy ha hacer lo que tengo que hacer, mantener mi dignidad y decidir sin que nadie me diga lo que tengo que hacer. Si conseguimos salir de la cueva, podemos poder decidir si nos quedamos, si ponemos a alguien a su cuidado y vamos a enfrentarnos contra los dinosaurios-que haberlos hailos-  o simplemente si pasamos de tener cueva. La cuestión es que ayuda recibimos para poder decidir sin coacción.

Nosotras educamos a quienes tienen que permitir a la mujer decidir. Nosotras somos LA sociedad, LA política, LA economía, LA medicina, LA educación... Así que café, hygge y mucha reflexión para tod@s... ¡Uy! Creo que ya he decidido.




lunes, 5 de marzo de 2018

Si me pierdo.

  No puedo quejarme porque cuando me levanto y subo las persianas veo árboles y naturaleza... y a mi pequeña y poco considerada vecinita, la ardilla que vive en el pino y llena la acera de los restos de sus piñas, la misma que mira las nueces de la mesa con anhelo desde el porche, cada vez más cerca. 

Si algo le falta a la casa es poder ver el mar.  Tal vez si el deshielo se produce otra vez ;)  

De pequeña veía el puerto desde mi casa, allá a lo lejos. Y las temporadas en Pueblo 
Acantilado cuando solo eran suits y no apartahotel han sido momentos que se han anclado en el recuerdo.

Llegar y abrir el balcón y debajo el mar. Era como un camarote de barco. El ruido de las olas, las gaviotas. 

Los amaneceres decoran mi memoria, la pared y algún post. Cuando pienso en salir a buscar un respiro pienso en la suit del mar y es como si recargara pilas. Junto con Peñíscola los dos lugares de costa en los que de mil amores me perdería. 

Hygge es tumbarte en la terraza y parar el tiempo. Nada es tan importante como el sonido del mar meciendo pensamientos. El último día de vacaciones y al día siguiente a trabajar, pero lejos de quien quisiera recordártelo para fastidiar, disfrutando hasta el último minuto. 
¿Cuál es ese sitio para ti? 



sábado, 3 de marzo de 2018

Cuencos tibetanos y otras vibraciones

Las vibraciones emitidas por un cuenco tibetano,  según la nota que emite,  actúa sobre una parte del organismo. El de la foto está afinado en mi.
Las frecuencias que se producen genera ondas si se pone algún líquido en su interior,  se ioniza.
No soy muy aficionada a la música, soy más de palabra pero reconozco que el sonido del cuenco alinea mis chakras. 
El equilibrio es muy importante para sentirse hygge, y es muy difícil equilibrarse en medio de una sociedad donde prima más el tener que el ser.
El tener provoca envidia en quien no tiene y avidez de más en quien tiene... o mejor dicho, en quien cree que tiene.. Porque tener, lo que se dice tener, no tenemos nada, todo es pura Feria de Vanidades. 
El ser es lo que está mientras existimos, y lo que queda cuando nos vamos. 
El equilibrio del ser y el "serse" es propio e intransferible y no es envidiable ni se puede ser más que lo que se es.
Es muy tarde, encendemos una luz, hacemos vibrar el cuenco y 'somos' hygge un rato. Olvidamos lo dicho, lo oído y lo visto y nos centramos en respirar y en ser.

jueves, 1 de marzo de 2018

De libros, piedras y copas. Queste I

La 'queste'  es para muchos una misión en la vida, otros le han puesto punto final con una explicación razonable, otros solo creen que es un cuento,  para otros es una representación simbólica de la eterna búsqueda del hombre, pero ¿Qué busca realmente el ser humano?

La piedra filosofal, la angular, la primera,  la de Fall que canta cuando se sienta sobre ella el auténtico rey. O la copa donde se celebró la última cena o en la que se recogió la santa sangre, o la copa que hace sonar el click de La gata sobre el tejado de zinc caliente.

Buscamos una búsqueda que nos haga encontrar un sentido. Hay días que necesitan justificarse con piedras y copas y otros que se disfrutan con troncos en la chimenea y café. 

 El día que hice la ruta desde el monasterio nuevo a San Juan de la Peña descubrí lo que significaba telúrico y que ya había encontrado lo que buscaba. Mi piedra descansa sobre un monasterio y la copa en su interior. La llave está en la puerta y la puerta a pocos kilómetros. Todo lo demás es superfluo. Así que hygge café nocturno y mucho orden para el nuevo  día. 



sábado, 24 de febrero de 2018

Experiencia KAKEBO, (Primera Parte)

La experiencia hygge tal como yo la entiendo tiene que ver con el bienestar que se consigue al armonizar el exterior y el interior. Exterior sería el hogar y los espacios internos y externos que lo componen e interior uno mismo. Para el interior empecé con el yoga pero no conseguí encontrarme mejor físicamente y aunque volví a hacer cosas como la vela también es cierto que vi limitaciones que no me hacían sentir cómoda. Me funciona más dedicar tiempo a la lectura, los paseos por el campo y la formación intelectual.

Del exterior ya os he hablado de mi experiencia con Marie Kondo y aunque ella pretende ir a saco con todo, yo voy a mi ritmo pero realmente he reducido y sigo en ello, además encuentro lo que busco porque está donde debe estar.

Para el día a día de tener ordenada la casa las navy americanas-y últimamente su versión youtuber danesa, Flyladies (en inglés) En los links os dejo el enlace para el canal.

Me faltan por organizar un montón de cosas, pero ahora estoy con la económica y quería compartir m experiencia con el KAKEBO. 

Para los que no sepan de que se trata es un método de economía doméstica que tiene como finalidad ahorrar.  Supongo que la señora que lo ideó no se complicó tanto la vida, pero a mi me han hecho pagar 18 euros por el manual, y supongo que había que justificar el gasto, que por cierto, no se si poner en Supervivencia, ocio o extra. Ahorrar lo que se dice ahorrar no se si lo conseguiré, pero después de esperar al 1 de enero para empezar hoy es el día que me está cansando anotar, porque el extracto del banco ya se encarga de recordarme lo pronto que desaparece mi sueldo. Esta es la parte negativa. También está el tema de que algunos gastos son de difícil clasificación.

Pero no todo es negativo. Sabía que gastaba mucho en alimentación, que hay meses muy provechosos para la farmacia y creo que a final de año seré capaz de saber cuanto gasto en ropa y en extras. El problema es que como hacemos la compra en supermercado, alimentación, higiene y limpieza va todo junto. Quizá este mes me plantee separar los temas para poder tener una perspectiva más eficiente.-porque este es otro tema, tienes que marcarte objetivos.

Sigo con mi té de sábado, las galletas danesas y hygge para el fin de semana y viendo si el kakebo y yo nos hacemos amigos. Ya os cuento si realmente va a ser un método o qué sale de la reflexión.

lunes, 19 de febrero de 2018

Còsagah or good fences.

La necesidad de "cosiness", de bienestar, empieza a trascender el hygge danés y ahora los escoceses han sacado el cósagah. Está búsqueda del bienestar doméstico o el placer en las pequeñas cosas,  puede deberse, en un principio,  a la crisis que sufrimos desde 2008 y cuyos efectos todavía arrastramos. La felicidad tiene que ser barata. Y si es posible, no muy lejos de casa.

Pero recuerda que una máxima hygge es no despertar envidias, si no debes acogerte al hygge inglés que no es una palabra sino toda una declaración de principios "good fences make good neighbours". 

Lo peor es cuando tu hygge  sobrepasa su barrera y pese a ser por el bien común, crea tanta envidia que altera su karma y toma decisiones sin pensar en el mal que puede ocasionar.

Así que si tu rosal excede los límites de envidia vecinal,  los recortas. ¿Barbaridad? Mejor que una denuncia por proximidad o exceso de altura, aroma perturbador o vete a saber.

Soy de la opinión que mis rosas no molestaran pero el tiempo pone todo en su lugar. Disfrutad vuestra taza de te o café en paz y hygge. 

domingo, 11 de febrero de 2018

Después de la gripe probióticos.

No se si por mi o por otras blogger anunciando aceite esencial de ravintzara, el caso es que se ha agotado y la caída en gripe fue fulminante. Pero nada que ver con la postgripe. Otitis , tos y ahora un catarro monumental que ha conseguido dejarme KO, y lo que más me asusta, sin hambre, porque cuando pierdo el apetito es que algo grave me está pasando. 

Para mi sorpresa, entro a ver como han caído los lectores después de una semana sin publicar y sorpresa nuevo record en un día y con un post diferente a la teoría de la sabana, coincidiendo con el pico de recaídas que habían previsto para este fin de semana las autoridades sanitarias. Los probióticos. Y es que hasta los médicos han pasado a la fase de reestructuración.

Ahora que se está poniendo de moda los realfooders que se abstienen de comer procesados, desbancando a los foodies que fotografían todo lo que se comen, aunque se enfríe en el proceso, mi cuerpo saturado de antihistamina, antibiótico, cortisona, etc, etc, está pidiendo a gritos una limpieza química para recuperar sus defensas naturales, así que nos vamos a por hongo reishi, fruta y verdura fresca y uno o dos tipos de probióticos que nos devuelvan la salud.  

De momento el ánimo lo he recuperado al ver que los post suscitan interés aunque no podamos cumplir con los plazos, así que con una taza de tomillo-aunque no está en su mejor momento- y el riñón lamentándose, lanzo al hyggespacio mis mejores deseos de recuperación. Yo sigo en ello. 

martes, 30 de enero de 2018

Creando contenidos

He observado últimamente con preocupación que los vloggeros tiene dificultades para crear contenidos y piden a los followers que les sugieran temas de interés.  En una sociedad en que todo va tan deprisa es inevitable preguntarse si realmente somos capaces de crear contenidos que fidelicen al público.

Me preocupa, que guiados por lo que pide el público dejen de seguir su ikigai, de hacer lo que quieren o les gusta o para lo queqsirven para acabar creando su propia infelicidad. Hay seguidores que les sugieren volver al inicio o cambiar de nombre como si evolucionar fuese un crimen.

En la educación está pasando otro tanto de lo mismo, los profesores buscan contenidos que despierten el interés de  los followers y sobre todo que haya muchos like. Es inevitable observar algunas veces a los alumnos y ver como de pronto desconectan la wifi y no puedes cambiar el router. Si has llamado alguna vez a tu compañía telefónica, el programa  que interactúa contigo te pide que antes de pasarte con un operador,  porque tu router no funciona, que lo desconectes de la luz. Nosotros no podemos desconectar a nuestros alumnos de la luz ni un minuto, los errores se corrigen en modo encendido, con o sin conexión.

Comparaciones a parte, algunos profes han entrado en la dinámica de preguntar al alumno cómo quiere aprender y qué quiere aprender. "Pobres" médicos, arquitectos, abogados, ingenieros, científicos o profesores a los que nadie les preguntó qué querían aprender y fueron fruto del ikigai de los profesores que tuvieron y les transmitieron cosas tan retrógradas como "el saber no ocupa lugar".

Mi hyggeconsejo es que reflexionen, que para hacer lo que nos dicen no se monta uno un blog independiente. Mirad a vuestro alrededor... Hay tanto futuro por formar.


miércoles, 24 de enero de 2018

Aceites esenciales: La gripe y otros cuentos de terror

Llevaba dos días aguantando con antigripales -como si eso existiera- cuando decidí ir al médico porque algo no iba bien. 

 Bien venida al club, me dijo, tienes el virus. Y me ofreció dos opciones, una darme de baja en ese momento y poner a mi entorno profesional a salvo o tener que cogerla después porque si no hacía lo que recomendaba la sabiduría popular, podía acabar con pneumonía, como otros tantos enfermos este año. Tan, tan mal no estaba pero por cuestiones de responsabilidad decidí que fuera antes.

-Y prepárate a sudar la fiebre, a tener conjuntivitis , otitis, tos y si te sientes peor que esto al hospital.

Con este augurio me encerré en casa los dos días de baja y todo el fin de semana y en efecto, como en una película de terror, cuando cae la noche, nada, absolutamente nada puede evitar que me levante sudando, tosiendo y con la nariz irritada, o taponada, cuando no con los ojos llorosos y cuando pensaba que había pasado lo peor-noche del domingo- se desarrolla con toda su fuerza una otitis que hace aumentar el cóptel de medicamentos.

Hoy noche del miércoles me pregunto que pesadilla me acompañará, tos, otitis o hay algo más. Sí, me da miedo irme a dormir, y no es porque no esté muerta de cansancio. Mi hígado se quejaba esta mañana de la mezcla explosiva a la que hace frente cada noche. Tres pastillas cuando no cuatro y el aerosol y cuando llego al trabajo siempre hay alguien que te anima diciendo 'No traes buena cara'.

En el centenario de Frankenstein deberíamos hacer honor a todos los médicos que nos resucitan a base de química. 

Los aceites esenciales han ayudado a relajar accesos de tos leve, a conciliar el sueño, sobre todo la lavanda y he echado de menos la ravintzara, que se ha agotado.

No se ha terminado todavía aunque espero que lo peor ya haya pasado, que fui buena enferma e hice caso, reposo y más reposo. La doctora me dijo que viese una peli o que leyese, y eso he hecho.

¿Y que tiene esto de hygge? Pues curiosamente, buena parte: la bebida caliente, el calor de la manta o la chimenea o de las dos a la vez, un buen libro, la ropa cómoda y cliente, las zapatillas y la ausencia de prisa. No hay nada que aumente más las defensas que la falta de estrés, la alimentación casera de cocción lenta, y las infusiones medicinales. El mal trago no te lo quita nada pero la actitud siempre es importante.

viernes, 12 de enero de 2018

Un hygge para cada cosa.

Hoy he descubierto que no solo hay un tipo de hygge, que tiene múltiples aspectos, y que no solo se trata de encontrar bienestar en las pequeñas cosas, sino también hay que ser conscientes de las microcosas.

Hay un  hygge de manta, taza de 'algo' caliente y pies en alto, pero también hay un venindehygge o reunión de amigas para una sauna, o un café, o algo especialmente preparado, o de reunión de amigos para compartir una velada de FIFA; de chicas con música, pijamas, maquillaje; de niños con sus juguetes y tazas de té o juegos de mesa; de jóvenes con la Play Station y unas cervezas, de playa, con los niños, sandwiches, guisantes tiernos y pastelitos de canela; grillhygge, con una barbacoa donde lo menos importante es lo que se cuece. 

El mes hygge por excelencia es diciembre, el jules hygge o Christmashygge, para reunir a la familia y preparar las pequeñas cosas que regalarás a los conocidos en navidad. Un hygge de domingo por la mañana, con comida en familia, en pijama si cabe, porque es la familia, sin prisa, donde no es necesario preparar nada especial, simplemente levantas la cabeza y allí están todos, en el sofá, con los pies en alto, algo caliente , un libro, la música, una tarea de última hora, pero sin prisas.

Y hay un hygge en el extranjero, algo que tratan los daneses de conferir a su hogar, con ayuda de los elementos que todos identificamos como hygge pero que sin ellos no es hygge, sino algo parecido a confortable. 

Yo sigo llamándole hygge a ese momento de llegar a casa, después de trabajar, quitarte los zapatos y ponerte el jersey extragrande, de lana gruesa cruda y sentarte delante de la chimenea, encendida, con un buen libro, los pies en alto y una taza de chocolate. Me encanta el de fin de semana de edredón, ducha hirviendo, desayuno casi brunch, y la sensación de que las horas son meramente orientativas, pero sin un fin determinado. ¿Tienes tú el tuyo?