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lunes, 14 de mayo de 2018

Crecer confiando en la providencia.

Siempre nos han dicho que quien siembra, recoge. Y poniéndonos negativos, el que siembra truenos, recoge tempestades.

Pero ni recoge siempre el labrador cuando siembra después de haber mimado lo sembrado, ni cuando plantas cara a alguien siempre consigues discusiones. 

En ocasiones sembramos, las circunstancias no son propicias y al año siguiente recoges frutos de las semillas latentes, o sale una planta de la descomposición de la anterior.

Esta costumbre tan nuestra de utilizar la naturaleza como metáfora de todos nuestros problemas, evidencia lo imprevisible de la primera como símil de los vaivenes de nuestra vida. 

Cada momento, el inicio de una relación, el nacimiento de un hijo, las pérdidas, crisis, rupturas, adolescencias y menopausias, síndromes de nido vacio... Añade tú 'ese' momento. Ya puedes prepararte con experiencias de 'labradores' más antiguos, leer todo lo que se ha escrito, lo que se está escribiendo, asegurarte calendarios zaragozanos, bio, etc que al final será lo que tiene que ser...

¿Quiero decir con esto que no hay que hacer nada, qué de nada sirve esforzarse? Todo lo contrario. Aceptar lo inevitable significa ser humilde porque estamos en manos de la providencia, que puede premiar nuestro esfuerzo- en la mayoría de los casos, en otros enseñarnos a ver el para qué en los fracasos -y no solo a preguntarnos por qué...o a invitarnos a salir de la zona de confort porque la providencia está ahí para ofrecernos un plato de sopa caliente, o unas hierbas comestibles que nacieron gracias a la labor de las hormigas.

Hygge también es confiar en que la providencia siempre va un paso por delante y uno por detrás. ¿Hace un café con galletas? 

miércoles, 16 de agosto de 2017

Tapping ¿Qué?

No, aunque estemos en verano, ni tiene que ver con los 'tap(wea)rs' que te llevas a la playa ni con las 'tapitas' del chiringuito, eso sí, cuando sepas lo que es tú decides que te puede funcionar mejor si el tapping o el eating.

Tap significa golpear suavemente, como cuando llamas la atención de alguien golpeando suavemente el hombro. Parte de  que las emociones tienen una base física y una base psíquica. Las emociones parecen separadas del cuerpo pero no es así, fisiológicamente las emociones son impulsos hormonales, químicos y físicos que se mueven dentro del sistema nervioso, así que al trabajar el plano físico actuamos sobre las emociones. Al seguir la secuencia propuesta de forma ordenada se genera un flujo que ayuda a liberar las emociones estancadas y van a fluir hacia fuera liberándonos.

El primer punto es el canto externo de la mano izquierda presionando con los dos dedos, índice y corazón. La presión es la que gastarías para despertar a alguien que está durmiendo. Luego nos dirigimos a la cabeza sobre la coronilla. En la cara empezaremos o bien con una mano en el tercer ojo en  medio de la frente o con las dos manos  encima de las cejas. Golpearemos cn los dos dedos las sienes. bajo los ojos, bajo la nariz, en el menton y luego nos desplazaremos a la clavícula, por bajo. Finalizamos en la axila, cerca de la costilla. Pero cuando no tengamos tiempo o bien queremos completar, podemos golpear la parte interior de las muñecas. ¿Sencillo? 

Parece que hay muchas variaciones sobre el método a aplicar y que los resultados son positivos porque deben ir acompañados de frases de visualización del problema que nos hace necesitar el tapping y frases de visualización positiva con lo que pretendemos conseguir. Luego están los listillos que lo utilizan como varita mágica para hacerse ricos  o ser más productivos.

Personalmente creo que es una forma de conjurar a la Atención Plena, al mindfulness, que requiere por tanto del slowdown y que lo que hace es que durante unos minutos focalices en aquello que deseas cambiar de tu día a día para conseguir ser feliz. He aquí una de esas técnicas para tener en cuenta ahora que las vacaciones nos han vaciado de estrés, o al menos así debería ser. Es una técnica de mantenimiento hyggelig.