lunes, 6 de mayo de 2019

Siempre aprendiendo: Paradigma generacional literario.

La mañana de hoy ha resultado ser una jornada muy didáctica. Estaba proponiendo un trabajo de deconstrucción literaria con un poema propio y una alumno me ha sugerido mezclar su poema con el de otro autor. Hasta ahí bien. Se han lanzado a la creatividad y una alumna ha propuesto mezclar versos de dos poemas, pero el suyo no aparecía ya por ningún sitio.

¡Qué la inspiración te pille trabajando! 

Era una propuesta interesante pero dejaba de lado la creación propia, lo que daba lugar a una reflexión - disertación sobre el momento actual en la literatura.

La humanidad ha visto pasar distintas épocas, contenidos subjetivos y objetivos, apreciaciones de contenidos, ensalzamiento de la forma, búsqueda de lo original, de la belleza y el vanguardismo deconstruyó y reorganizó hasta desposeer cualquier atisbo de realidad. El final del siglo XX trajo cordura y abandono, muchos escriben poesía pero no se lee, vivir de creación poética es poco menos que una quimera. Y las redes sociales han contribuído a que desaparezca el autor, tal vez eso era lo nuevo que quedaba por ver, la inmolación del artífice.

Cuando lees algo en Instagram o en Facebook, o no se cita al autor, o se hace incorrectamente o se hace propio.

Y después de preguntar a mis alumnos en qué momento artístico estamos, en uno clásico y realista o más romántico y exaltado, habría que preguntarse otras cosas, siempre aprendiendo. Todo convive, todo se comparte, la autoría ha pasado a mejor vida, l@s bloggers se retroalimentan y l@s influencers trabajan por encargo y publican con su nombre el trabajo de autores en la sombra, con la esperanza de que un repaso a la galerada y no se note, pero el acto creativo es como una huella digital, de dedo, y puede que de la otra también.

¿Cuánto tiempo le queda a esta enajenación de la propiedad de un contenido? ¿Será conocida así esta generación, o definitivamente el paradigma generacional literario ha acabado?

Somos la primera generación del nuevo milenio que aprendimos de los x, llegamos tarde a los y y educamos a los z y que no existimos, una nueva generación perdida. Siempre admiré a Pound, a Fitzgerald y a Hemingway ...












domingo, 28 de abril de 2019

Propósito de abril : decluteamos y organizamos hábitos

Los hábitos pueden ser saludables, como lavarse los dientes o hacer yoga; convenientes, como leer 5 minutos al día o meditar; positivos, como los de repetir frases motivadoras; cualitativos, como recoger la cocina antes de irte a dormir o poner una lavadora al día.

También los hay no tan buenos, como morderse las uñas, ver demasiada tele, quejarse contínuamente...

Alguien podría decir que esto son vicios, porque qué es un vicio sino un habito de hacer mal algo (¿de verdad hay alguien por ahí que de forma habitual hace las cosas mal?) o de hacer una cosa perjudicial (¿quién lo determina?) que se considera reprobable desde el punto de vista moral. (considerando la moral imperante no veo que puede diferenciar hábito de vicio) .

Un ejemplo no típico tópico como el de fumar. ¿Cuántas veces has oído "tiene el vicio de dejarse la luz encendida"?  En  Islandia, hay poca luz y es costumbre dejar la luz del baño encendida, allí dirían que alguien tiene el vicio de apagar la luz. Así que el concepto moral no supera las fronteras. También aprovecho para decir que la luz es más barata y que el concepto pobreza energética no existe. 

Poner en una lista los hábitos buenos, los malos y los incalificables es una forma de determinar los que tenemos, valorar de cuales nos deshacemos y cuáles incorporamos, y dicho así suena a Instagram, el método instagram para organizar hábitos. Porque los hábitos tienen followers y no depende de la calidad del contenido sino de los aspectos emocionales que despierte.

He determinado que todos mis hábitos, en este momento de mi vida, son buenos, (ya he hablado de mi nivel de tolerancia) , o no especialmente malos. Quizá con el que menos bien me siento es con desarrollar ira para solucionar problemas, pero otras emociones alternativas me parecen peores. Ignorar es casi una forma de desprecio, positivizar o contar, las mates no son lo mío... Racionalizar es demasiado abstracto.

Y para meditar qué, cómo y cuándo un montón de buenos hábitos  sofá cómodo, bebida caliente y reflexión. Mucho hygge. 

lunes, 22 de abril de 2019

Modo on, modo off, modo hygge.

Ha sido un trimestre muy largo, las vacaciones se han hecho esperar y el tiempo de lluvia contínua nos ha obligado a no hacer nada, o más bien a experimentar el hygge. Ropa cómoda, lecturas, reuniones familiares que empiezan antes de comer y se alargan hasta la cena. Se está bien delante de la chimenea, fuera lleva cinco días lloviendo y hasta la gata ha adoptado patrones de conducta de gata "en casa".

Y me planteo la posibilidad de no escribir el post de esta semana porque es una de las ventajas de los actos creativos gratuitos. Pero miro las estadísticas y me doy cuenta de que la gratuidad monetaria no tiene nada que ver con la retribución en interés. El interés con que se acercan nuevos lectores.

El acto creativo es exigente y desgasta, pero es un acto de responsabilidad para los que lo consumen. El creador de GoT, o la autora de Harry Potter no pueden dejar a sus seguidores con personajes inconclusos, vagando en el limbo de la creación. De la misma forma, no puedes dejar sin lectura a quien espera una reflexión para empezar la semana.

Podemos estar en modo on o en modo off pero del trabajo remunerado, del ikigai en el cuadrante en que somos buenos y nos da para vivir. En el cuadrante de inseguridad económica pero que nos apasiona, ahí siempre se está en modo hygge. Felices pascuas.

Recuerda que puedes leer más sobre ikigai en este blog Cómo encontrar nuestro ikigai

sábado, 13 de abril de 2019

Urbanitas y habitantes de la sabana en convivencia.

Muchos han empezado sus vacaciones de pascua, otros tendremos que esperar un poco más, pero se hace necesario un alto en el camino.

Antes de las vacaciones nos dejamos llevar por las tensiones acumuladas y dejamos ver a que grupo humano pertenecemos. Es como si se nos rasgara el velo y dejásemos nuestro ente real expuesto. 

Aparecen los urbanitas y los habitantes de la sabana, o lo que es lo mismo, aquellos que solo piensan en su propio beneficio, que olvidan de pronto sus principios - no los morales- sino cusndo necesitaron del apoyo de los demás. Luego esán los demás, los habitantes de la sabana, los que se preocupan del bien común, del bienestar de la tribu. Los que recuerdan lo difícil que es encender el fuego del entusiasmo, mantener viva la ilusión, crear puentes de comunicación, abrir caminos seguros de bienestar. 

El urbanita sueña con Nueva York, compras, seguridad y yoísmos. El habitante de la sabana con ciudades que se desarrollan de forma sostenible, huertos urbanos, paseos en bici y abrazar un árbol. 

El urbanita quiere acabar su trabajo para volver a su cubículo protector mientras los "demás" quieren llevar el hogar al lugar de trabajo, humanizarlo y, si es posible, sacarlo al espacio natural. 

Y tú ¿de qué especie eres? Seas de la que seas, prepárate para las hygge vacaciones que te hagan sentir mejor. 

Tal vez quieras leer, ahora que tienes tiempo, sobre la teoria de la sabana y su secuela

domingo, 7 de abril de 2019

Modo writer on y una siesta en el salón.

Me ha llamado la atención que hay bloggers  buscando escritores de posts o creadores de contenidos para formar parte del equipo que generan al alcanzar cierto número de seguidores. Luego me he percatado de los brotes de creatividad que me atacan cuando estoy de vacaciones y que desaparecen tan pronto me pongo en modo teacher. 

Hacer frente a este post semanal supone un modo writer que responde a la formación y a las reflexiones sobre lo aprendido. Las menos, salta el modo automático cuando me cabreo por la ilógica del mundo que me rodea. Pero la cosa es diferente cuando llega el domingo por la tarde y no hay borrador, ni foto. Entonces, la escritora se pone en modo on para que cualquier estímulo se convierta en el tema de la semana.

Hoy ha sido una mezcla de enfado light y estafa modesta.

Estaba cargando el lavavajillas mientras recordaba la máxima de "si la tarea no requiere más de dos minutos, hazla y no la procrastines". Quien la propuso o no hace tareas domésticas o tenía ganas de burlarse de mí. La mayor parte de las cosas que se hacen en casa son 2', 2'...y cuando dejas de hacer todo lo que necesita 2 minutos te has tirado dos o más horas.

Entonces me he acogido a lo aprendido. Las cosas se hacen porque hay misión y realizarlas con aceptación y no con resignación es parte de mi ikigai. Es domingo y voy a tomármelo con calma, paso a paso pero para mejor, kaizen. Y fluyendo me preparaé un café y una siesta delante de la chimenea. Me encanta cuando las cosas salen bien. ¿Recuerdas al tipo que decía esta frase? 



domingo, 31 de marzo de 2019

Marzo: La inmanente levedad del ser, perdón, del orden.



El objetivo de este mes es el resultado de la desazón  producida por haber conseguido el orden que propone Marie Kondo y mirar con insatisfacción que se ha acabado lo que yo puedo hacer y que dentro de pocos días habrá que volver a empezar.

Y estando en este estado cayó en mis manos el libro Wabi Sabi de Beth Kempton, con una cubierta en dorados sobre un azul que me gusta especialmente.

Creo que los occidentales hemos empezado con Marie Kondo la casa por el tejado. Primero deberíamos haber entendido el proceso espiritual de soltar- eso que ella hace al darle las gracias a lo que sale y que a nosotros nos hace tanta gracia-que se basa en la ACEPTACIÓN de la auténtica naturaleza de la vida, es impermanente, imperfecta e incompleta. Muchas religiones, corrientes espirituales y filosofías se basan en el intento de llenar esos vacíos, en completarse e incluso en permanecer por siempre.

El "ejercicio" de ordenar tiene que experimentarse como un acto de conciencia exterior, para ver qué  "tenemos" y qué "somos". Cuando pensamos porqué tenemos y porque guardamos le damos presencia al objeto y lo hacemos visible pero al mismo tiempo reflexionamos  sobre lo que queremos conservar  para convertirnos en lo que queremos ser. Ese "convertirnos" es un proceso que nos acompaña toda la vida y por tanto en permanente renovación y he aquí el dilema que pone tan largo pesar al infortunio. ¿Qué pasa si lo que hoy puede irse se convierte en lo que más anhelo en un futuro? Esa colección de libros que ocupan espacio y a los que no puedo dedicar tiempo ahora... Ese vestido de fiesta, a las que hoy no asiste, y que mañana puedo echar de menos porque me sienta tan bien. Esos por si acaso hay que valorarlos más a fondo.

Así que el objetivo de marzo está cumplido. Todo limpio, todo ordenado, todo en su sitio y acepto que vuelvo a empezar, porque es parte del ahora. Y se siente uno muy aliviado cuando sabes que nada es permanente, perfecto o completo. Mejor con un té.

domingo, 24 de marzo de 2019

Ataques de pasado gestionados con mindfulness.

Todos hemos tenido algún momento especialmente doloroso en el pasado, y si no ha sido así o eres muy joven o muy afortunado  Yo no pertenezco a ninguna de esas categorías, si a la de los que periódicamente se ven asaltados por recuerdos que te llevan a espacios poco hygge. Pero lo que me interesa es ver cómo lo gestionaba antes del mindfulness y cómo lo gestiono ahora, por si puede ayudar a alguien.

Lo primero, lo más importante es no evitar que fluya la emoción, y no detener las lágrimas si se requiere. Pero la plena conciencia que se tiene del dolor, culpa, miedo, todos aparentemente negativos, tienen que salir y mejor si no se limita a uno. Sácalos todos. De pronto la sobrecarga hace saltar el sistema de seguridad emocional... Ya pasó, nada pude hacer mejor, porque hice lo mejor que pude. Nada puedo hacer porque si me viera en la misma situación no actuaría como ahora pienso, sino lo mejor que pueda entonces. Y si no vuelve a pasar mi preocupación es en vano.

He observado mirado con curiosidad al pasado por si de este último arrebato puedo aprender algo y me he liberado, más rápido que nunca del dolor, la culpa y la rabia. He tenido paciencia para ver que el resultado ha sido positivo y hoy no solo brilla el sol fuera. Os invito a ser slow, mindfulness flow y disfrutar mucho hygge. 


lunes, 18 de marzo de 2019

Propósito Mindfulness : Aprende algo nuevo cada día.

Hay veces que nos esforzamos en ponernos propósitos del tipo, perderé peso, haré más ejercicio, leeré al menos 10 minutos cada día, y poco a poco todos nuestros propósitos van difuminándose en el estrés y la falta de tiempo.

Pero existe una serie de propósitos para los que realmente no tienes que hacer nada, solo ser consciente, sí, aplicar el mindfulness, como por ejemplo el de aprender algo cada día, porque es algo que pasa, tanto si eres de espíritu abierto como si eres de miras estrechas, tanto si de forma voluntaria sales de tu zona de confort como si la vida te tira a empujones.

Todos los días aprendes algo, pero debes estar atento, y dispuesto a aceptar que es un aprendizaje, porque a veces lo que cuesta es aceptar que el aprendizaje venga de tu rival, o de alguien que 'debería aprender de tí". 

Así que tomate un café y si has ido demasiado deprisa hoy, reflexiona sobre lo que te ofreció la vida este día. Y qué tal, si además de apuntar frases motivadoras en tu bullet journal, te vas anotando lo que aprendes.


Puede interesarte Ejercicio de mindfulness: la profesión.

lunes, 11 de marzo de 2019

Hygge desde las alturas para los que van a pie.

Hoy ha sido uno de esos días en que te gustaría estar sentado en el techo del Duomo de Milan, a medio camino entre el cielo y la tierra. ¿A qué se debe tan bizarro deseo? Al estrés, obviamente.

Y es que hoy ha sido uno de esos días torcidos, amenazando convertirse en retorcido, pero que al final ha aguantado el tipo y me ha dejado respirar.

Alguien se sorprendió al conocerme, de que llevase una vida 'tan poco hygge', y tuve que explicarle que precisamente el hygge se manifiesta en plenitud cuando más angustiosa ha sido la jornada. Un jubilado puede fluir con el hygge, pero una persona inmersa en la vida laboral, con cargas familiares y responsabilidades necesita experimentar ese flow con más urgencia.

Buscar el confortable hueco en el sofá, la manta cálida, los calcetines de lana, el libro, la bebida caliente, contribuyen a desconectar de la incómoda silla del trabajo, del ir de acá para allá, del ruido incoherente e innecesario, del café de máquina... Si yo fuese una persona ajena al estrés y a las preocupaciones no me hubiese preocupado en generar el espacio de bienestar en mi jornada. Cierto que no me levanto deseando tener un Ferrari pero tampoco voy a trabajar en bicicleta. Hay que adaptar a las características de la actividad de cada uno el tipo de hygge que necesitaremos, bien refugiándonos en casa o saliendo a dar un  paseo, o a tomar el sol. 

Estoy aprendiendo a escuchar activamente, silenciando mi máquina de 'pensar sin parar' y haciendo espacio en mí para albergar el discurso del otro. Estoy aprendiendo a parar y a ir más despacio. Estoy aprendiendo a ampliar los espacios hygge a lo largo del día. Pero eso no va a hacer que desaparezca el estrés, las preocupaciones o las responsabilidades solo ayudará a lidiar con ellas,... o no. Pero iremos aprendiendo. Mucho hygge. 




lunes, 4 de marzo de 2019

Febrero "cultureta"

El objetivo del mes era poner en orden la dimensión cultural.

Recuperar aprendizajes útiles como el alemán, culinarios como la repostería, cine clásico una vez a la semana y la lectura. Vamos a dos libros por mes y aumentando.

Uno podría pensar que es más beneficioso para la salud hacer ejercicio, todo llegará. Pero para mí el no poder leer, el haber aparcado el noble arte de aprender a aprender o no cumplir más que con las obligaciones me daña la salud.

Así que igual que los lunes son creativos, incluidas las magdalenas, los martes son de idiomas, los domingos cine clásico. Todas las mañanas, bastantes noches y la tarde del viernes para leer. Quitas la tele y you tube de tu vida y queda tiempo para todo.

Podría ser más hygge pero no mejor. Me da otra vez la perspectiva de mundo abierto. Te invito a que salgas de tu zona de confort y experimentes con autores diferentes y con temáticas que normalmente no elegirías. El ser humano pierde rápidamente la capacidad de sorprenderse y la de sorprender. Acabo de leer un libro con desmitificación de los vampiros, escrita por un autor rumano y vuelvo al mindfulness vietnamita hasta que me salga al encuentro un título atractivo y me quedo con una frase de instagram: cuando veo a alguien leyendo un libro que me gustó es como si el libro me recomendara a la persona. Sed muy hygge y alimentad vuestra dimensión cultural.



lunes, 25 de febrero de 2019

Un poco más de hygge, por favor.

Andamos por la superficie de un universo lleno de artificio, sin solidez y siempre buscando soluciones fáciles. 

Pero ¿qué pasaría si nos detuviésemos en lo profundo? En San Juan de la Peña hay dos templos. Uno que ha quedado a plena luz, donde todo es identificable pero aún inexplicable y luego en la oscuridad está el salón oscuro que da paso a la capilla primitiva. Allí todo tiene sentido aunque no sea fácilmente reconocible.

El manantial interior se asoma por la luz junto a la capilla de los templarios, pero vuelve a la oscuridad cursando como útero y desvelando todos los enigmas.

Así es el hygge. A la luz busca la simplicidad pero se manifiesta mejor cuando aparece la oscuridad. La llama, el silencio, la paz interior que sabe cumplido el trabajo y no envidia la vida del vecino, que se alimenta del calor de la manta y de una bebida caliente. El hygge permite disfrutar del ser, del estar, de la lectura, del "cafuné". Todavía podemos disfrutar del invierno. 



lunes, 18 de febrero de 2019

Ejercicio de mindfulness : La profesión

Tener conciencia plena de nuestra respiración  del ejercicio que hacemos, del agua que bebemos, de los alimentos que ingerimos... Nos hace plantearnos cómo vivimos, que hacemos para vivir y si nos da satisfacción.

Después de muchos años realizando la misma tarea en la misma empresa puede aparecer el cansancio, el aburrimiento, lo que en algún momento se dio en llamar sindrome de "burnout".

El mindfulness debería llevarte del silencio a las preguntas. ¿Qué querías hacer ? Por qué empezaste a trabajar en lo que trabajas? ¿Qué es lo que más te gusta de lo que haces y lo que menos? ¿Es evitable lo que no te gusta? ¿Qué debes hacer? ¿Te puede  ayudar eñ mindfulness?  Si no estás donde querías y no te gusta lo que haces,  ¿qué te impide cambiar la situación, inseguridad económica, emocional, miedo a lo desconocido?

Todos tenemos esa mañana en la que nos gustaría quedarnos un poco más disfrutando del edredón y más tardes de calcetines, manta, té y chimenea. Pero hasta demasiado de esto nos acabaría aburriendo. Así que mañana llevate un poco de tu hygge al trabajo y empieza a cambiar lo que no te gusta o te gusta menos. También eso es salir de tu zona de confort. Tal vez no sea necesario hacer saltos cuánticos que conmocionen todo tu entorno. Introducir algo que complemente aquello que te gusta sin exigirte más de lo que puedes hacer es un plus en tu vida de calidad que revierte en tu entorno. 

Con el post de hoy quiero mandar un abrazo a una persona "molt maca" que ha decidido dar un giro a su vida pero que no le da la vida para tanto. Ahora está en un momento de 'distracción' del que espero que salga pronto porque la echamos de menos. Ha encontrado su espacio en You Tube, y le ha dado alas para volar, pero si cumplir era tan complicado con un trabajo, con dos se ha desbordado. Ánimo y mucho hygge. 

martes, 12 de febrero de 2019

Permacultura Educativa


Hace unos años, viendo los primeros documentales de You Tube sobre experiencias de cultivo ecológico  sostenible, dimos con un anciano japonés Masanobu Fukuoka, que resultó ser un biólogo con el objetivo de repoblar zonas devastadas, con un procedimiento mínimamente intervencionista .

 Su concepción de recuperación de la naturaleza parecía tan lógica que seguimos profundizando.

Inspiró el movimiento de permacultura, acuñado por Bill Mollison y David Holmgen allá por el 78,  o la filosofía de trabajar con y no en contra de la naturaleza de observación prolongada y reflexiva en lugar de labores prolongadas e inconscientes; de entender a las plantas y los animales en todas sus funciones en lugar de tratar a las áreas como sistemas monoproductivos.


Por cuestiones ecológicas se aplicó a la naturaleza, pero con el tiempo, ha ido convirtiéndose en una forma de vida, incluso en nuestro entorno. Os invito a ver un documental de una experiencia de este tipo en Tarragona.

Pero también observamos que la educación se está impregnando de esta filosofía y la educación activa va hacia la mínima intervención, la observación, el fomento de la curiosidad y tratando de entender al niño en su proceso evolutivo. Aunque cuando los alumnos llegan a primaria vuelven a la "culturización" tradicional con pequeños intentos de innovación pedagógica. 

Kaizen, paso a paso, poco a poco y siempre hacia adelante. Así que vamos hacia delante. E inaguramos así un ciclo de permacultura educativa. ¿Hygge? ¿Hay algo que produzca mayor bienestar que saber que hacemos las cosas obedeciendo a la lógica y al bien común y no a la ordenación sistemática? ¿De qué me sirven los cubiertos bien ordenados en el váter? 


lunes, 4 de febrero de 2019

Poniendo en orden las emociones.

A veces es más fácil reducir el ruido exterior que el interior. Podemos llegar a creer que una casa ordenada va a darnos bienestar,  hasta ahí la influencia de los gurús del orden y la limpieza. La realidad es más enrevesada de lo que parece. Juzga con tus propias experiencias.

Después de trastear un año con el armario de la ropa- nada de un día -he conseguido reducir la acumulación deshaciéndome de la ropa, que pasado un mes, no me pongo, porque se ha deteriorado o me cae o me aprieta. Y si no es por ninguna de estas tres razones la pliego en un cajón al estilo Marie Kondo.

Así va creándose el armario cápsula que me gusta y me hace sentir bien y cuando mejor me siento por dentro más simplifico por fuera, y cuando menos tengo, menos me cuesta tenerlo ordenado, y entonces me siento mejor y he llegado al objetivo de vestirme por completo y cada vez gasto menos "ropa de estar por casa" porque la que me sirve para ir por la calle es la misma con la que me siento cómoda.

Pero con todo lo màs importante es la actitud. Mi destreza a la hora de ordenar a aumentado, el esfuerzo está siendo significativo, pero lo que está multiplicando es la actitud. No es fácil, ni se le dedica poco tiempo, pero cuando te mentalizas  de que el objetivo es lo que cuenta ya estás preparado para crear el hábito, eso entra dentro del campo de las emociones. Emociones que con nuestro carácter mediterráneo, están muy a flor de piel y tremendamente desordenadas.

Guardamos en el armario el pasado en forma de ira, el presente en forma de envidia y el futuro en forma de miedos. Hay que proceder igual. Ponernos delante del armario e ir tomando una a una las distintas prendas. Si las sacamos todas podemos ocasionar una gran distorsión  en las dimensiones espacio-tiempo. Si nos hace feliz la volvemos a colgar y si no nos sentamos a reflexionar qué la trajo, cómo llegó ahí y si merece la pena dejarla o nos deshacemos de ella. ¿Cómo? Lo primero, no es fácil y necesita tiempo y resiliencia. Es lo que vulgarmente se conoce como meditar.

Llevo desde el lunes de la semana pasada decidiendo voluntariamente sacar el enfado gratuito del armario y hasta el miércoles no lo conseguí. Luego el viernes, una influencer a la que sigo le da por el mismo tema. Y yo me pregunto siempre, por qué. Así que ahora que llevo varios días sin enfadarme airadamente, que no es lo mismo que expresar lo que te incomoda, me voy dando cuenta de lo inútil que es. Afortunadamente no acumulo envidia, el color nunca me ha favorecido, pienso que se debe a que carezco de ambición, y miedos poco a poco los iremos sacudiendo, sin embargo, algunos deberemos conservarlos, aunque no nos hagan felices, por sentido común, ese que le falta a los almendros que florecen antes de tiempo.

Me había propuesto ordenar durante este año, papeles y demás, y mes por mes contar la experiencia. En marzo veremos que hemos hecho con febrero. Mucho hygge mientras, mientras siga siendo invierno.