jueves, 1 de junio de 2017

Llega el hygge de verano.

Se acercan las vacaciones para los que trabajan todo el año, para los que no tienen esa sensación se acerca el verano, el calor, el agua, el refresquito...
Los que se toman la vida hygge aprovechan estos primero rayos para tumbarse cómodamente al sol con un libro o una revista, una bebida fría y la sensación de que el tiempo es lo menos importante... solo la necesidad de cambiar de ambiente se impone. 
Hay que moverse despacio, hace calor, disfrutar que el cuerpo está más en contacto con el entorno, sin las ataduras del invierno.
El Camino de Santiago para iniciar el espíritu, Sintra en Portugal buscando el pozo de los templarios, el paisaje del último libro leído, un sueño por cumplir, un paso a lo desconocido, un viaje lleno de multiples viajes, días infinitos en la piscina con baño nocturno, noches de charlas interminables en el parque. Como gustéis, pero gustad, disfrutad de ese momento que nos brinda el año de días largos.
Tiempo para descubrir cómo cambian tus hijos mientras desayunas con ellos decidiendo qué hacemos hoy y cuando hacemos lo otro, escogiendo que nos llevamos, si se hacen o no deberes, si vamos a comprar libros, qué libros, quién hace las camas y quién barre.
Así que cambiamos el pijama por el bañador, la manta por la toalla, el chocolate por el refresco las velas y la chimenea por el sol. Por lo demás, las reuniones familiares y la sensación de disfrutar las pequeñas cosas continúa. Hay que cuidar los momentos de tensión porque nuestro caracter mediterraneo no lleva bien lo de compartir espacios reducidos mucho tiempo, y aparecen roces, pero recuerda que fuera se está bien. 

miércoles, 31 de mayo de 2017

Liderazgo de éxito o jefe-hygge.


Ya tardaba en postear, pero es que de nuevo me he 'metido' a lo que más me gusta, estudiar. Aquí andamos con un curso sobre mandos intermedios y nuevamente el título ha sido confuso. Yo pensaba que iba a trabajar sobre como organizar grupos de trabajo y hemos atacado sobre formas de liderazgo. No sabía que había historia sobre modelos de liderazgo, ni jerarquizaciones y clasificaciones. Además tampoco me había parado a reflexionar sobre el hecho de que un buen lider no conduce al éxito o al fracaso por cómo es sino por la capacidad de influir en la conducta de las personas.

Me he tenido que plantear cómo han sido mis jefes y he tenido de todo. Pero también me he tenido que plantear mi forma de dirigir un grupo y aunque siempre he pensado que un jefe debía ser capaz de sintetizar los problemas y simplificar las soluciones me han tachado de demasiado estructuralista, como que tengo que hacer más caso a cómo se siente el grupo-pero ojo, que no se conviertan las reuniones en un sacar trapos sucios o terapia de grupo.

He vuelto a constatar que no me gusta que me manden pero lo peor es que tampoco me gusta mandar ni me siento capacitada para ello. Aún así, algo voy aprendiendo y siempre encontraré la forma de utilizarlo.

Ahora, creo que ya puedo atinar a saber lo que para mí sería un gran lider. Físicamente, y por pedir, al estilo de Grey, que controla, conoce y potencia las capacidades de los que le rodean, eso le permite delegar con confianza. Conoce los objetivos, se maneja con facilidad con las estrategias, utiliza lo que ha funcionado, es creativo en la forma e innova en lo mejorable, el trabajo se reduce, la tensión desaparece y solo hay que dejarse llevar. 

Si, ya se que algunos a esta hora ya han levantado la mano pidiéndose uno así y si además paga bien y da tiempo libre yo me pido dos.

Pero lo que más me sorprende es que hay  quien hace esto de forma aparentemente innata, con una sonrisa y es capaz de convencer al más reacio de que hay que probar cosas nuevas.

Muchas veces ante un problema dejan de utilizar las soluciones de siempre como la distracción o el aislamiento y recurren a utilizar el problema como parte del todo influyendo en las conductas.


Creo que todos queremos trabajar para una persona que sabe hacia donde va, que emplea en ello el tiempo justo, que te hace sentir arropada por el entorno e impulsada a buscar sus capacidades y a emplearlas sabiendo que será bien recibida y aplaudida, si cabe, va a trabajar con mejor ánimo y su positividad suele traducirse en éxito para quien la lidera.

A este comentario otro estudiante a evaluado diciendo que en definitiva lo que un empleado quiere es hacer su trabajo, lo mejor posible, ser reconocido por ello y luego irse a casa y sentirse feliz


miércoles, 17 de mayo de 2017

Los toltecas a la búsqueda de la felicidad.

Calderón decía en su obra la vida es sueño "Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; QUE TODA LA VIDA ES SUEÑO Y LOS SUEÑOS SUEÑOS SON" Descartes también se plantea si esto no será todo un sueño antes de llegar a Cogito ergo sum. Pero para la milenaria cultura tolteca-mejicana la "realidad" que asumimos socialmente es  un sueño colectivo, el sueño del mundo.

Ellos dicen que desde  que nacemos interpretamos la realidad mediante acuerdos, acordamos lo que es una mesa, lo que está bien y lo que está mal, quiénes somos y nuestro lugar y a  esto le llaman domesticación.

Domesticación, que cuando eres adulto, pasa a ser autodomesticación. Incorporamos un juez que es quien nos recuerda los acuerdos y una víctima que nos culpabiliza cuando no cumplimos las exigencias del juez, creándonos desazón y malestar. El temor a los estados de culpabilidad los denomina miedo y el miedo se instala en nuestras vidas.

El miedo y la autoexigencia (que no son nada hygge) a no cumplir las espectativas de perfección que hemos asumido socialmente en el acto de domesticación ha creado nuestra idea compartida de infelicidad.

La solución es  cambiar el sistema de creencias y establecer nuevos acuerdos: sé impecable con tus palabras (qué difícil cuando se tiene el hábito de hablar mal de los demás), no te tomes nada personalmente, no hagas suposiciones y haz siempre lo que puedas. 

¿Los toltecas buscaban el hygge danés, o solo me lo parece a mi? Son corteses, flemáticos, analíticos y cumplidores.

Los acuerdos parecen capaces de conectar culturas, sean de donde sean, en su búsqueda, incansable, de la felicidad. 

viernes, 12 de mayo de 2017

Síndrome de Clarividencia Lingüística.

Quiero ser bien pensada y creer que cuando vienen a engañarme, no me dicen toda la verdad o tratan de embaucarme, lo hacen con el propósito de mejorar su propio entorno laboral, personal o psicológico. No es muy ético que se haga a costa de un ser humano. Pero la ética es un bien en vías de extinción. Está en nuestro entorno que la verdad debe estar al servicio de nuestros intereses y no al revés. 

Creo que se está hablando últimamente mucho del sindrome de Asperger y lo que más llama la atención, hasta en los casos más leves, es su incapacidad de leer entre líneas-que acaban entrenando con inseguridad pero tenacidad.

Pero hay otro sindrome maldito que no ha sido bautizado que te permite leer cuando alguien habla como si estuvieses leyendo un libro paralelo, como si estuvieses leyendo el pensamiento. Se distingue a las personas que padecen este síndrome porque siempre dicen la verdad, cuando piensan algo lo verbalizan con mayor o menor habilidad y tratan de convencer en vez de embaucar y lo hacen porque quieren creer que los demás les van a ver a ellos como ellos ven a los demás si van con medias tintas.

Esta clarividencia lingüística (parafraseando a Orwell, Sindclalin) y simplicidad mental pasa por inteligencia pero no es positiva, crea mucho malestar en quien lo padece, porque además suele ir acompañado de memoria, y aunque trata de olvidar esos momentos de lucidez dramática que le recuerdan la falsedad de la que se envuelve cada día, de pronto vuelve toda la película. 

Es buscada por los gabinetes políticos porque son los que leen el otro resultado de la publicidad, pueden empatizar y colocarse en el resultado de las propuestas a corto plazo, pero hay profesiones en la que es inútil y contribuye a entorpecer el avance o la proyección profesional. 

Cuando dos personas con esta 'cualidad' se encuentran que tiemble el mundo porque no hay nada que de más fuerza que pasar de ser el raro a ser el divergente.

Si no habéis visto la trilogía, este puede ser un buen día Divergente, Insurgente y Leal, palomitas, refresco y mucho hygge.

Dejadme opiniones. 

viernes, 5 de mayo de 2017

Pues yo sí.

Hay comentarios que aparecen fortuitamente y somos tan ególatras que creemos que nos los han hecho a nosotros, además presuponemos en los demás tanta mala leche como la que cada uno tiene. El resultado se convierte en una necesidad de justificarnos. 

No, querid@, no. No es que dedique al crecimiento personal el tiempo que corresponde a mi trabajo o a mi familia. Tampoco tengo ayuda externa en casa, con lo cual mi hygge me lo limpio y ordeno yo solita, con la ayuda incondicional de mis decoradores personales (¿Habéis oido lo de en mi casa no hay desorden sino que los decoradores son mis hijos? Pues lo suscribo). 

Uno podría pensar que no tengo vida social. Obviamente no del tipo que me obliga a estar en todos sitios, como Dios, soy más de cada uno en su casa y Dios en la de todos. Pero la tengo. Además hay que sacar algo de tiempo para formarse.

No lo hago todo ni pretendo hacerlo de forma perfecta, procrastino, priorizo y repasando la verborrea me he dado cuenta de que puedo decir que son mis Ps. La verdad es que el truco está en ir haciendo, parar cuando apetece parar aunque los platos estén por guardar, tomarte la taza de... con prisa o despacio pero tomártela y hacer dos cosas todos los días en algún momento, revisar o parar para ver qué has hecho nuevo, o qué te ha generado satisfaccion o felicidad-el día habrá merecido la pena- y hacer que alguien de tu entorno vea eso mismo en su día. Aprender y enseñar, que a limpiar todo es empezar. Feliz hygge.

sábado, 29 de abril de 2017

La ley de Pareto

Creo que no podemos dejar de hacer aquello que recomendamos y ha llegado el momento de la reflexión. Hoy he entrado después de 'surfear' un poco por internet y con un nostálgico deseo minimalista he descubierto a Andrea y os he dejado su link a la izquierda. Es la Vloguer de Minimalistamente y sobre todo me ha encantado la paz que transmite y como ha pasado del coqueteo con el minimalismo a desarrollar una actitud hygge. Ella misma os lo contará y seguro que entenderéis a qué me refiero si me habéis seguido últimamente.

Reflexiono porque está siendo una sorpresa entrar en las estadisticas y ver como van iluminándose países. Hoy le damos la bienvenida a Rusia y estoy planteándome hacer algunos posts en inglés. También me he detenido a observar que entradas habían tenido más éxito. El número uno indiscutible lo tiene La teoría de la sabana, le sigue Cómo encontrar nuestro Ikigai´y Días torcidos y días retorcidos y después con poca diferencia Paradigmas educativos y Padres felices que consiguió figurar entre los recomendados de google, supongo que por las fechas.

No he hecho la enumeración gratuitamente, sino para constatar que de las 44 entradas publicadas, 5 recogen el mayor número de entradas. El principio de Pareto también conocida como ley de 80/20, viene a decir cosas como que el 20% de la población tiene el 80 % de la riqueza y el 80 % se reparte el otro 20%, que  solo un 20% de las personas que forman nuestro entorno nos proveen del 80% de atención y cariño. 

Pero como este blog no nació con fines lucrativos no voy a hacer estudios de mercadotecnia para reducir los temas a lo que los lectores buscan, porque como se puede observar a todos nos interesa todo en algún momento de nuestra vida.

Pero sí que hay que reflexionar conjuntamente, cómo podemos aplicar esto a aquellas cosas que hacemos y que no nos producen satisfacción, porque están ocupando un 80 por ciento de nuestro tiempo para solo recoger un 20 por ciento de beneficio. 

La ley me parece interesante porque puede ayudar a revertir procesos que ocupan nuestro tiempo para que al final, mejorados y reducidos hasta convertirlos en un 20% muy provechoso, nos rindan 80%. ¿Utopía? no, ese es el verdadero espíritu del hygge.

miércoles, 26 de abril de 2017

De lo pro a la circularidad.

When your dreams come true se llama Lego. Nosotros tuvimos el Tente, que en su origen, era muy similar, pero sin personajes. Una caja con pocas fichas y un juego de ruedas y las tardes pasaban volando.

Las tardes de los Daneses están llenas de retos Lego y momentos de creatividad y esto me lleva a una reflexión sobre las aristas pro y los circulares. Sí, ya se que no parece tener mucho sentido, pero todo sucedió así.

El almacen central de Lego en Copenhage ofrece la posibilidad de comprar piezas a gusto que se albergan en dos paneles en la pared. Para contenerlas hay como unos botes de refresco-grande y ahí es donde empieza la diferencia. Pero es una diferencia adquirida. Observé que mi hijo estaba montando lo que quería llevarse, pero no cabía en los botes, y a mayor número de botes, mayor precio. Nosotros aplicamos la lógica de llenarlos con piezas medianas y rellenarlos con piezas diminutas, que una vez en casa no tienen mucha utilidad-bueno, los niños le encuentran utilidad a todo- decisión tomada después de dos horas esperando en la tienda mientras elegían montaban y desmontaban.

Tuve tiempo de hablar con un dependiente sobre el estudio del inglés, y una dependienta catalana me contó la historia de su llegada a Malmo con su novio. Y a observar. Había una hica japonesa de unos 20 años montando una maqueta diminuta y perfeccionista. Montaba, provaba, cambiaba colores y formas. Cuando consideró que ya tenía lo que quería los medio desmontó y buscó la forma de que hiciera falta un solo bote, muy IKEA en el procedimiento. Luego completó con piezas que había dejado al lado, las otras opciones. Y no era la única que procedía así. Mi hijo había copiado el proceder del entorno, pero las prisas hicieron que acabásemos llevándonos piezas sin ton ni son. La otra tarde empecé a construir algo y para mi sorpresa, no podía hacer nada con sentido, pero eso me pasa a mi, que según mis hijos y la nomenclatura Minecraf, soy circular. Ellos fabrican unas naves y seres fantásticos muy simpáticos con antenas, ojos y luces.

Moraleja, Lego y ahora Minecraf permiten crear mundos de fantasía en lo vivo y en lo virtual que nunca estará al alcance de los que somos circulares o peor aún, esféricos. Alguna vez  el tiempo no me importaba, con poco hacía un mundo y la creatividad tenía aristas. ¿En qué momento de la vida nos hacemos circulares? ¿Tiene que ver con la edad, con la cultura, con el dinero? 

lunes, 24 de abril de 2017

El arte de observar desde fuera

Vaya tela con los Hygge. Atresmedia se ha marcado una serie-docu-blog que muestra a una pareja buscando la esencia hygge por Dinamarca. Según ellos para ser más felices. Creo que, como dicen al principio, no saben bien lo que es hygge, y no se si acabaran por entenderlo. Es como cuando un danés explica su visión de`salir de marcha'.

Hay muchos decálogos de felicidad pero la felicidad no es ni se conquista, es como la fe, un don, en el caso de la felicidad es una actitud que se tiene o no. El hygge es una actitud. Pero lo que en ningún caso puede pretender nadie es importar un modo de vida. Creo que se trata más de coger la esencia y vivirla desde la propia experiencia. 

La esencia hygge es la de vivir pero siendo capaz de detenerte a observar desde fuera cómo es el momento que estás viviendo. Cuando se convierte en algo natural eso es hygge. 

España proporciona mucho hygge a los daneses que tienen varios vuelos directos con la península Ibérica. Ellos vienen con la actitud de observar y conservar esos 'momentos' para compartirlos en las charlas de las interminables veladas invernales, algo similar a nuestras sobremesas dominicales. Observa desde fuera ese momento que has compartido con la familia o los amigos y ya tienes hygge. No hace falta ir a Dinamarca, que por otro lado es un país lleno de contrastes y que me encanta, para que tu día sea hyggelig. 

Creo que lo que me ha molestado es que se han 'cachondeado' de una actitud que se cuida mucho en un país con un alto nivel de suicidios y que se fomenta para ayudar a afrontar los momentos de depresión invernal. Os recuerdo que Facundo Cabral hablaba de que el deprimido está distraido, hygge es ese mindfulness que invita a ser cosciente de los momentos.
Pero es mi opinión. Sacad vosotros la vuestra. 




















miércoles, 19 de abril de 2017

El peligro de los deberes.

La polémica está servida, deberes sí o no. Hace años, cuando se planteó el sistema de estudios al estilo prusiano, de inmovilidad y disciplina, se pretendía crear trabajadores que resistiesen largas horas de trabajo en las cadenas de producción de las florecientes fábricas burguesas. Os recomiendo ver una película que agita las conciencias "La educación prohibida". Es larga, así que si no podéis verla de un tirón, en un par de veces, pero hay que verla entera.
IKEA se ha plantado, desde su perspectiva nórdica y ha dicho que menos deberes y más cenología...¿Pero están los padres dispuestos a hacer los deberes de forma significativa como plantea el anuncio?
Los profesores que defienden los deberes, creen que con ellos se repasan contenidos. Mi hijo dice que si el profe explica y bien los deberes son innecesarios. Posiblemente tiene razón. 
Es muy difícil acabar con años de tradición y con paradigmas que, para nuestra sorpresa, a veces son exigidos por los mismos padres, que de esa forma tienen ocupados a sus hijos un par de horas, sobre todo en tiempo vacacional.
Pero hay un peligro que nadie ha señalado, algo que se le ha escapado a los detractores de los deberes, algo que nos devuelve a la educación prusiana de adiestrar para...¿Para qué? Para llevarte trabajo a casa, para no protestar cuando tu dedicación en la oficina continúa en el hogar, para contestar los e-mails o wasaps del trabajo tan pronto llegan aunque sean- y perdona- a las once de la nocheº. ¿No han sido suficientes las 8 o más horas de trabajo que has dedicado a la empresa?. 
En las sociedades nórdicas, dedicar más tiempo que el contratado a trabajar denota a un trepa, está mal visto no hacer conciliación familiar. En la sociedad estadounidense llevarse el trabajo a la cama es visible en las películas cuando estamos ante alguien abriéndose paso. Elija cada cual su modelo. A mi las vacaciones me dan espacios de reflexión. Puede que sea más costoso pero se acabaron los deberes. No voy a renunciar a dar técnicas de estudio, es más, voy a favorecer que las creen ellos mismos para que el tiempo de  'oficina' sea lo más productivo posible y que a casa se lleven curiosidad por conocer y aficción por la lectura. Pero si queremos que la educación sea más significativa, deberá significar algo para los profes también, y esta no quiere llevarse trabajo a casa porque su mayor ambición en la vida es poder disfrutar de las pequeñas cosas como aprender y leer.  (no incluyo a la familia prque para mi no es cosa y es muy grande, lo más). Mucho hygge chicos.

miércoles, 5 de abril de 2017

¿Aprender despacio o proyectar deprisa?

Hacía tiempo que no pasaba por aquí, pero necesitaba recargar pilas. ¿Cómo? Sí, lo del chocolate caliente, la manta y la chimenea está muy bien, pero me encanta estudiar, aprender, y me he embarcado en un proyecto que me ha sorprendido. Pero el problema es la velocidad. Sabía que el mundo de la informática y de las redes va muy deprisa, pero creo que hasta ahora no he sabido cuánto. 
Para poder poner en marcha el curso y situarme dentro de él he tenido que darme de alta o 'realtarme' en todas las redes sociales. Solo existes si estás activo y para mantener activos todos los frentes necesitas un grado de implicación solo al alcance de unos pocos privilegiados. Yo se a lo que he renunciado temporalmente para estar en el curso, pero no se si estoy dispuesta a  una renuncia prolongada, ni de esa dimensión o grado de exigencia. 
Sigo creyendo que vivir hygge requiere una alta dosis de tiempo para la reflexión, de horas 'perdidas' en discusiones que no lleven a ninguna parte, en proyectos a largo plazo, consensuados, amados e interiorizados.
La propuesta va en una dirección de exprimir la creatividad rápidamente, ser los primeros, los que antes generen una idea, atraer adeptos y arrastrar hacia lo que se cree y se crea sin tiempo para ver con quién. 
El tú a tú global frente al tú a tú aquí y ahora. Sinceramente no me gusta la idea. Ha sido una experiencia excitante, estresante, `pero me ha hecho plantearme de nuevo la importancia de las pequeñas cosas frente a la vorágine de la absolutidad inmediata.
Vuelvo a mi estudio personal, a la lectura que me han recomendado de un autor de 27 años y a escribir estos posts que realmente son hyggelig. Ah, ya he conseguido descosificar el armario y aunque no sea muy Marie Kondo, una buena cajonera de plástico me ha devuelto la prespectiva y la accesibilidad al espacio. Os lo cuento otro día, hay una tumbona esperándome al sol...y una lavadora diciendo que ya ha acabado.

martes, 21 de marzo de 2017

Emocionorio poético

Hay situaciones que me desbordan, como a muchas personas. Apenas tengo tiempo para dedicarlo a cuidar mi salud, para la conciliación familiar y para dedicarme a aprender, algo que me incrementa las endorfinas casi tanto como un chocolate caliente que me sobrepasa perder ese tiempo, dejando a parte el dinero, en que me digan lo que tengo que hacer cuando ya lo he hecho y siempre he escuchado la misma palabra, no.

El poder del no es muy singular. Para un psicólogo es una prueba de asertividad, y de que se gestiona de forma correcta. Para un pedagogo es el momento en que el hijo se separa de la madre y se erige en un ser independiente. Para un hijo es el límite necesario. 

Un no es afrontable, dos sientan la base de un tercero, el cuarto ya hace pared. Un día miras al otro lado de la pared y alguien te dice: ¿Por qué no abres una ventana? Nadie te va a pedir una puerta cuando te la han cerrado tantas veces en los morros, porque tú estás fuera, afortunadamente, y no respirando el aire enrarecido. 

He recibido muchos noes, pero hay uno que se me atraviesa particularmente que es el que no se dice, ese que queda en el aire y que es más un ¿Qué me cuentas? o ¿Tú de qué vas? que un no. Sí, el del ninguneo. Ese despierta emociones muy difíciles de gestionar. 

Yo no voy a dejarlo en el aire. No al intrusismo profesional. No a la invitación encubierta. No a exigir ahora lo que en su momento se ofreció. 

La palabra es un arma cargada de futuro...* y hay que ir con cuidado con aquellos que esgrimen las palabras sin licencia de armas. Hay fábulas que ya nos advierten sobre el particular. Así que si quieres ser hygge, esta noche puedes hacer una pequeña reflexión sobre aquellas cosas que no estas dispuesto a hacer ni a que te hagan. Yo me voy a por un chocolate caliente y hoy en el día de la poesía voy a leer al maestro o quien sabe, tal vez me visite la musa.

Hay cinco enigmas
en el arco de tu voz...(en A Question of Balance USA National Library MJ Solís)
 
*Gabriel Celaya

miércoles, 8 de marzo de 2017

Temblando

Está a punto de acabarse el día de la mujer y no puede ser sin una reflexión. Las cosas han cambiado y uno de mis principales temores se ha cumplido. 

Las mujeres no hemos conseguido todas nuestras reivindicaciones y eso era previsible. Es muy difícil cambiar paradigmas milenarios en unas décadas, y no está siendo tan exponencial como el efecto de las nuevas tecnologías. Antes, para estar in, sólo tenías que estar en Facebook y ahora no eres nadie si no has subido un prezi al blog, una foto a Instagram y te has tmbleado un poco.

Pero volviendo a mi temor. Las mujeres estamos copiando algunas de las cosas que les echábamos en cara a los hombres en su momento, y creo que no debería ser así. Nosotras siempre hemos sabido hacer las cosas bien a nuestra manera, solo necesitábamos que se les diera la misma importancia. No se trataba de darle la vuelta a los roles, sino de que ambos tuviesen un peso equitativo. No se trataba de número o género sino de capacidades medidas con el mismo rasero.

Pero al igual que las mujeres eran despedidas por sus jefes cuando se quedaban embarazadas, hoy hay mujeres que penalizan a sus empleados por hacerse cargo de sus hijos, de acompañarlos al médico, de salir en punto para ir a recogerlos. Hay jefes que permiten a sus empleados ausentarse para ver un partido de tenis, pero no deja a otro asistir al festival de su hijo en el colegio. Creo que tal vez ha llegado el momento de cambiar este día y llamarlo el día de la equidad o de la conciliación familiar. 

Si la pareja comparte tiempo con los hijos ellos aprenderán que es lo realmente prioritario, y no es la lucha por ver quién es más fuerte sino por ver quién es más comprensivo con las necesidades de los demás. 

sábado, 4 de marzo de 2017

La insoportable levedad del 'wasap'

Hubo una vez un tiempo en que te pedían el teléfono y sólo les dabas el número, y cuando te casabas te hacías tarjetas con el número de tu nueva vivienda. Si te ibas de vacaciones eras tú el que llamaba y si querías estar ilocalizable, pues no llamabas. Si era urgentísimo, te buscaba la policía. 

Luego llegó la portabilidad. Para no gastar hacías perdidas, pero quedabas desde el fijo, y nunca había suficiente cobertura. Era relativamente fácil seguir ilocalizable.

El problema llegó con wasap... Ha salido porque ya no está el reloj, no le llega porque solo hay un signo, ¿Dónde estará que no tiene cobertura?¿O será que me ha bloqueado?. Le ha entrado porque hay 2 signos. ¿por qué no contesta? Seguro que lo ha visto por el notificador y me está ignorando... ahora le llamo. 
Te suena, y el problema es que tu acabas de trabajar a las 3 pero te están entrando mensajes del trabajo hasta las tantas. Tú que no quieres que se les olvide que mañana no estás envías uno a media noche. Te llevas el trabajo a casa y sigues enviando wasaps a los clientes. ¿Has experimentado una caída de wasap? Avisad los que no váis a venir. Mensaje de voz: Que como lo que tengo que decir es muy largo, mañana recordad... Ese día que te quedas sin batería y a las siete de la mañana te encuentras con dos wasaps de: Tengo algo que contarte... Hoy no estoy disponible.

El wasap se ha convertido en la respuesta inmediata a nuestras angustias pero en el generador de inumerables tormentos. Creo que, con urgencia, la nueva asignatura se debería llamar: Cómo usar wasap y no morir en el intento, o no matar en el intento; Cómo no usar wasap; Educación cívica para wasap,  En los nuevos contratos deberá figurar: Jornada laboral de 8 a 3 y wasap hasta las 5. 

miércoles, 1 de marzo de 2017

Ser o no ser Mindfulness ¿Qué pasa Willy?

Cuando tienes un día 'retorcido'   es difícil parar. La tensión aumenta, los latidos en la cabeza, las somatizaciones. Con un buen entrenamiento en resiliencia sobrevives para comprobar cómo, solo tú, le das importancia a las cosas y aquellos que han provocado la reacción nuclear pasan página delante de la play o haciendo paddle.
Los decálogos sobre hygge señalan como primer paso el saborear los pequeños momentos, pero para apreciar la belleza, para parar a contemplar una puesta de sol, para disfrutar del aroma de una buena taza de café hay que hacer un ejercicio de mindfulness.
Ser plenamente conscientes de lo que estamos haciendo en cada momento supone un entrenamiento en la conciencia plena. Las prisas y el estrés cada vez entorpecen más este entrenamiento, hasta tal punto, que hemos aprendido antes a ser resilientes para soportar ese tipo de vida que a hacer slowdown y ralentizar la marcha. La resiliencia no es negativa, todo lo contrario, si se utiliza como competencia adaptativa, pero tampoco puede servir de escusa para que podamos empezar un proceso de ralentizar nuestras respuestas para disfrutar el momento y ser más conscientes.
'Pero es forzoso que nos detenga el considerar' ¿Qué pasa, Willy*, cuándo eres plenamente consciente de las bobadas que te estropean el día, de lo plenamente insatisfecho que te sientes, de las ganas que tienes de darle la vuelta al calcetín? Si, hoy es otro día de 'que te den hygge'. Pero sin estos días retorcidos, sería imposible poder apreciar los otros. Hoy ya es el tercer día de una semana 'horribilis' que pasará y se que si la vivo mindfulness puede que la próxima vez consiga mejorar alguna de las somatizaciones. De momento tanta atención me está agotando y a las diez ya estoy durmiendo.
La psicóloga  Sonja Lyubomirsky constató que cuando se invitaba a sujetos a ser más conscientes de sus actos y a saborear los pequeños momentos que nos ofrece cada día mejoraba la sensación de felicidad y los estados de depresión. Pero es que hoy me han tirado al suelo la taza de chocolate. Definitivamente hoy también me voy a dormir ya y que mañana sea otro hygge.
*Del monólogo de Hamlet Ser o no ser"